Justo después del pitido inicial, el Inter Miami fue el equipo que controló mejor el partido cuando Messi a menudo retrocedía para participar en la coordinación del balón. Sin embargo, el Orlando City fue el equipo que aprovechó la oportunidad de manera efectiva. En el minuto 18, un error en la defensa del equipo visitante creó las condiciones para que Ivan Angulo asistiera a Marco Pasalic para que rematara a quemarropa, abriendo el marcador del partido.
Solo 6 minutos después, Pasalic continuó dejando su huella al atraer a la defensa del Inter Miami antes de coordinarse con Martin Ojeda y Griffin Dorsey, ayudando así a Ojeda a marcar un gol para aumentar el marcador a 2-0 para el equipo local.
Con una ventaja de 2 goles, el Inter Miami aumentó la presión en la segunda parte. En el minuto 49, Telasco Segovia asistió para que Silvetti rematara con el interior del pie, reduciendo la diferencia a 1-2. En el minuto 57, Segovia continuó desempeñando un papel creativo, creando las condiciones para que Messi lanzara un disparo lejano que devolvió el partido al punto de partida.
En el tiempo posterior, el Orlando City tuvo la oportunidad de restablecer la ventaja, pero no pudo aprovecharla con éxito, mientras que el portero St. Clair del Inter Miami realizó una importante parada en el minuto 70.
El punto de inflexión llegó en el minuto 85 cuando Segovia marcó directamente para ayudar al Inter Miami a tomar la delantera. Solo 4 minutos después, Messi ejecutó con éxito un tiro libre, completó un doblete individual y selló la victoria por 4-2 para el equipo visitante.
Esta victoria muestra la valentía del Inter Miami en una situación de desventaja, al tiempo que afirma el importante papel de Messi en el estilo de juego del representante del estado de Florida.