En los dias previos al partido entre la sub-23 de Vietnam y la sub-23 de China, Hanoi parecio ponerse una nueva camiseta, el color rojo brillante de la bandera nacional y el entusiasmo por el ritmo del futbol que se extendia por todas las calles. Desde las calles principales hasta los callejones pequeños, es facil encontrar imagenes de personas colgando banderas, pegando pegatinas para animar o discutiendo animadamente sobre la alineacion y las tacticas del cuerpo tecnico de la sub-23 de Vietnam.


En las cafeterias, las pantallas grandes ya estan preparadas. Los dueños de las cafeterias estan ocupados ajustando el sonido y la iluminacion, mientras que los clientes habituales se citan para "mantener un buen lugar" desde temprano. Las historias que giran en torno a la forma de los jugadores, la historia de los enfrentamientos o la creencia en un resultado positivo hacen que el ambiente sea aun mas emocionante. Para la gente de Hanoi, cada partido de las selecciones nacionales no es solo 90 minutos en el campo, sino tambien una oportunidad para que toda la comunidad comparta emociones.

En la zona peatonal del lago Ho Guom, la noche se vuelve mas concurrida de lo habitual. Muchos grupos de jovenes vestidos con camisetas rojas con estrellas doradas, llevando tambores y trompetas, estan listos para animar con todas sus fuerzas.
Los gritos de "Vietnam campeon" resonaron con orgullo, mostrando optimismo y una fuerte fe en los jovenes jugadores. Aunque el oponente es la sub-23 de China con una forma fisica y fuerza muy valoradas, los aficionados de Hanoi todavia creen que la valentia y el espiritu de lucha de la sub-23 de Vietnam crearan un partido memorable.

Antes del inicio del partido, Hanoi no solo estaba animado, sino tambien lleno de emocion. Esa es la emocion, las expectativas y el orgullo nacional que se mezclan. Sea cual sea el resultado, esa atmosfera de entusiasmo es una gran fuente de motivacion, que añade fuerza espiritual a la U23 de Vietnam al entrar en el importante partido contra la U23 de China.

