Inmediatamente después del pitido inicial, la selección china rápidamente adelantó su formación e impuso una ofensiva. Sin embargo, a pesar de tener una posesión del balón superior, el equipo local se topó con la disciplinada defensa de Tailandia.
En el minuto 3, China casi marca el primer gol cuando su disparo envió el balón directamente al poste de la portería tailandesa, pero la suerte estuvo del lado de los "Elefantes de Guerra" en esta situación.
A lo largo de la primera parte, Tailandia jugó de forma proactiva a la defensiva con un gran número de jugadores, mantuvo una distancia de formación razonable y limitó al máximo el espacio de remate del oponente. El portero Saranon jugó con solidez, neutralizando continuamente los centros y los remates lejanos de China.
A pesar de ser presionado, Tailandia aún creó algunas raras situaciones de contraataque. Lo más notable fue el remate que envió el balón por encima del travesaño, mostrando los esfuerzos del equipo visitante para buscar oportunidades.
En la segunda mitad, la presión de China continuó aumentando. Sin embargo, el sistema defensivo de Tailandia siguió funcionando eficazmente, con una alta concentración de la defensa y una forma estable del portero.
La oportunidad más clara de China llegó en el minuto 73, pero un disparo a quemarropa fue impreciso, perdiendo la oportunidad de oro para romper el punto muerto.
En los últimos minutos, Tailandia mantuvo firmemente su estructura defensiva, al tiempo que redujo el ritmo del partido para preservar el marcador. Al final, los "Elefantes de Guerra" abandonaron el campo con un empate 0-0 lleno de esfuerzo, en un partido dominado pero aún firme ante la gran presión del equipo local.