En la tarde del 13 de agosto, la selección vietnamita partió hacia Malasia en un vuelo que partió de Hanoi a las 14:45. El entrenador Kim Sang-sik y sus pupilos aterrizaron en Kuala Lumpur a las 19:10 del mismo día, hora local.
Debido a que el número de pasajeros en el aeropuerto no es grande, los trámites de entrada del equipo se completaron rápidamente. El trabajo de recoger y llevar al equipo al hotel también se desarrolló sin problemas.

Anteriormente, el líder del equipo, Đoàn Anh Tuấn, viajó a Malasia un día antes para inspeccionar, verificar las condiciones logísticas y preparar el contenido necesario para el viaje como visitante. El hotel del equipo está ubicado cerca del campo de entrenamiento y el campo de juego, lo que ayuda a los jugadores a estar cómodos en el proceso de preparación para el partido.
Tan pronto como llegó a Kuala Lumpur, la selección vietnamita recibió la bienvenida de un gran número de vietnamitas que viven y trabajan en Malasia. Las palabras de aliento de los aficionados son una fuente de aliento para el entrenador Kim Sang-sik y su equipo antes del importante partido de semifinales.
La selección vietnamita ganó el primer puesto del Grupo A para avanzar a las semifinales de la Copa ASEAN 2026. El rival del equipo del entrenador Kim Sang-sik es Malasia, un equipo que tiene la ventaja de jugar en casa en el partido de ida.

Según el plan, en la tarde del 14 de agosto, la selección vietnamita tendrá su primera sesión de entrenamiento en Kuala Lumpur. Esta es una oportunidad para que el cuerpo técnico continúe perfeccionando el plan táctico y preparando los últimos pasos antes del enfrentamiento con Malasia.
El partido de ida de semifinales entre Malasia y Vietnam tendrá lugar a las 20:00 horas del 16 de agosto (hora de Vietnam). Después de eso, los dos equipos se volverán a enfrentar en el partido de vuelta en el Estadio Nacional Mỹ Đình el 19 de agosto.
Tener que jugar el partido de ida fuera de casa plantea altos requisitos para la selección vietnamita para mantener la concentración, especialmente ante la presión de los aficionados malasios. El entrenador Kim Sang-sik y sus pupilos aspiran a un resultado favorable en Kuala Lumpur antes de regresar a casa para decidir el billete a la final.