Otro paso importante en la investigación científica sobre el ecosistema kárstico más singular del mundo.
Cada cueva recién medida y explorada no es simplemente un "ressources turísticos", sino ante todo un "material geológico vivo", que contribuye a descifrar la historia de millones de años de geología.
Descubrimientos como la cueva Thiên Cung de más de 4,2 km de largo o la cueva Nước Lặn, la cueva Má Dơm... muestran que el sistema de cuevas aquí todavía tiene muchas "zonas blancas" sin explorar.
Las características de la cueva profunda en forma de pozo vertical, el flujo subterráneo, la conexión hidrológica con el río Chay - Cueva Oscura son evidencia clara del fuerte desarrollo de la estructura kárstica.
Esta es una plataforma científica importante para afirmar el valor universal sobresaliente del patrimonio, similar a la forma en que la cueva de Son Doong cambió la percepción mundial sobre la escala y la majestuosidad de las cuevas vietnamitas.
Pero de la ciencia a la economía hay una distancia que no se puede acortar.
La lección de Son Doong muestra que no basta con descubrir para explotar, no basta con tener un paisaje hermoso para abrir tours masivos.
El mayor valor de la cueva no radica en la cantidad de visitantes, sino en la forma de preservar y explotar de forma controlada.
Es el modelo turístico limitado, de alto costo, asociado con experiencias especializadas lo que ha ayudado a Son Doong a convertirse en un símbolo turístico de clase mundial que aún conserva su originalidad.
26 nuevas cuevas abren oportunidades similares, pero también ejercen una presión no pequeña.
Si falta una planificación sistemática, la explotación desenfrenada puede romper la estructura natural.
Las cuevas con cascadas, arroyos subterráneos, pozos verticales profundos... no solo son atractivas sino también extremadamente sensibles. Un error en la organización del turismo puede dañar el ecosistema formado hace millones de años.
Desde la perspectiva del desarrollo, este es el momento de reposicionar la estrategia de turismo de cuevas, no perseguir la cantidad, sino apuntar a la calidad y el valor añadido.
Tipos como el turismo de aventura, la investigación científica, la educación experiencial pueden convertirse completamente en "especialidades" si se invierten adecuadamente.
Al mismo tiempo, la formación de recursos humanos locales, la construcción de normas de seguridad y conservación estrictas deben ir un paso por delante.
Más importante aún, este descubrimiento contribuye a consolidar la posición de la UNESCO al reconocer Phong Nha - Ke Bang como Patrimonio Natural de la Humanidad.
Cada nuevo dato es una "prueba viviente" para los valores globales, y también es la base para que Vietnam aumente su voz en la conservación del patrimonio.
26 nuevas cuevas no son solo una oportunidad, sino una prueba.
Desarrollo o intercambio, sostenible o a corto plazo, Quang Tri ha aprendido una valiosa lección de Son Doong.