El punto culminante de esta vez es el escenario "BTS Comeback Live: Arirang", previsto para el 21 de marzo, en la plaza Gwanghwamun (Seúl) y transmitido en vivo por Netflix a 190 países y territorios.
El crítico de K-pop Leo Kang mencionó recientemente una frase de Homer B. Hulbert de hace más de 120 años, publicada en The Korea Review en 1903: "Su visión ahora puede reducirse, pero el poder explosivo potencial de esta emoción llegará algún día a un mundo más amplio y asombrará a toda la humanidad". Según Kang, "Arirang", la canción folclórica icónica de Corea del Sur, podría ser una prueba vívida de esa afirmación si se reproduce en el lenguaje K-pop contemporáneo.
Leo Kang analizó que la estructura repetitiva de "Arirang", con el estribillo de regreso, el ritmo lento y rico en resonancia, crea condiciones para transformarse en movimientos de baile fáciles de seguir, formacións circulares y ritmos de movimiento sincronizados. Este efecto se presenció en KCON 2016 France, cuando el público, aunque no entendía coreano, todavía se unió al ritmo repetitivo, pasando de espectadores pasivos a participantes activos.
En la alineación de BTS, J-Hope es considerado el "corazón del ritmo". Su estilo de baile callejero intuitivo y enérgico puede desempeñar un papel de liderazgo en el movimiento colectivo, convirtiendo "Arirang" en una experiencia que tiene tanto identidad coreana como universalidad global. Los medios internacionales como Forbes o Rolling Stone han registrado el atractivo en solitario de J-Hope en el mercado norteamericano, lo que refuerza aún más las expectativas sobre la difusión de esta actuación.
No solo es un escenario musical, el evento en Gwanghwamun también se sitúa en un contexto más amplio de intercambio cultural. Si los Juegos Olímpicos promueven la paz a través del deporte, entonces "Arirang" de BTS puede convertirse en una prueba del poder curativo del arte escénico. La psicóloga Kim Hee Seon (seudónimo Yundam) opina que cuando la multitud se conecta a través de experiencias artísticas transformadoras, ese espacio público puede convertirse en una "plaza curativa".
Después de la noche de actuación de marzo, que también fue el punto de partida de la gira de 79 sesiones en 34 ciudades, la pregunta planteada se verificará: ¿puede una canción folclórica centenaria, a través de la lente del K-pop, tocar las emociones globales como la profecía de antaño?