Sin embargo, según muchos análisis de los medios nacionales y extranjeros, este resultado no puede considerarse un fracaso, sino que, por el contrario, marca un hito especial en la carrera en solitario de la cantante.
En los Grammy de este año, Rosé y Bruno Mars fueron nominados en tres categorías importantes, incluyendo Grabación del año, Canción del año y Mejor interpretación a dúo/grupo pop con la canción "APT.".
Aunque no ganó en ninguna categoría, Rosé se convirtió en una artista solista de K-pop rara que participó en las nominaciones al "Big Four", el grupo de premios más prestigioso de los Grammy Awards.
Según sitios web de música internacionales, la no ganar la copa se debe en gran parte a los criterios de evaluación específicos de los Grammy. A diferencia de muchos premios que se centran en la popularidad o los logros comerciales, los Grammy dan prioridad a factores como la profundidad artística, la creatividad y la contribución a largo plazo a la música. Esto hace que no pocos productos "grandes éxitos" aún puedan quedarse con las manos vacías si no cumplen plenamente los criterios profesionales del jurado.
En el caso de "APT.", la canción logró un éxito comercial sobresaliente, creando un fuerte efecto en las listas de éxitos y las redes sociales, pero se considera que tiene un color de entretenimiento masivo más que las obras de "designación artística", un factor que los Grammy suelen priorizar. Por lo tanto, no ganar no significa que la canción sea menos valiosa o que Rosé no esté a la altura.
Por el contrario, muchos periódicos internacionales opinan que solo la nominación de Rosé ya es una victoria histórica. Es una de las pocas artistas asiáticas, especialmente las solistas femeninas de K-pop, presentes en las categorías más importantes de los Grammy. Esto demuestra que la música de Rosé ha ido más allá del mercado asiático para ser reconocida en el escenario global.
No solo eso, la actuación de apertura de los Grammy de Rosé y Bruno Mars también se considera uno de los aspectos más destacados de la noche de premios. La combinación de voz poderosa, estilo de actuación natural y energía escénica ayudó a Rosé a ganar puntos fuertes a los ojos de los expertos y el público internacional.
Desde una perspectiva a largo plazo, los medios extranjeros creen que Rosé se encuentra en la etapa de construir una imagen de artista global, en lugar de perseguir los logros de los premios. Los Grammy no son el único destino, sino solo un hito en el camino del desarrollo de su carrera. Ser nominada en muchas categorías importantes muestra que ha entrado en la "zona de influencia" del mercado musical internacional, algo que no muchos artistas de K-pop han logrado.
Por lo tanto, que Rosé se quedara con las manos vacías en los Grammy no debería verse como un fracaso. Por el contrario, es una señal de que se ha acercado mucho al centro de la industria musical mundial, donde el reconocimiento es más importante que las copas.