Recientemente, la menciona de la superestrella del pop Bruno Mars a Rosé (Blackpink) en una entrevista ha causado revuelo.
Bruno Mars sugirió invitar a Rosé a interpretar el éxito "APT." en un concierto en Corea del Sur previsto para mayo del próximo año. Pero Mars bromeó diciendo que Rosé ahora es tan "valiosa" que ya no contesta su teléfono.
Esta divertida historia refleja en parte una realidad: después del gran éxito de "APT.", Rosé ha tenido una posición y un poder de iniciativa, un poder de elección mucho mayor para su carrera.
APT." no solo se convirtió en un éxito mundial, sino que también ayudó a Rosé a consolidar su nombre como artista pop independiente, en lugar de ser solo reconocida como miembro del grupo femenino Blackpink.
Este éxito le da algo que relativamente pocos artistas de Kpop poseen, que es el "derecho a decir no". Ahora, Rosé tiene la capacidad de rechazar oportunidades que normalmente sería muy difícil rechazar.
Ante la pregunta de cómo han cambiado los miembros de Blackpink a medida que se desarrollan sus carreras personales, un funcionario de la industria del entretenimiento reveló a los medios coreanos que hay un miembro de Blackpink que se ha vuelto "muy exigente". Aunque no lo llamó directamente, se dice que el comentario se refiere a Rosé.
Los medios de comunicación analizan que "meticulosidad" aquí no significa necesariamente negatividad. Para una artista que ha alcanzado una posición como Rosé, esto también puede reflejar algo que los artistas de Kpop tardan muchos años en obtener: el derecho a la autonomía.
La cantante ahora puede dedicar más tiempo a la música, considerar cuidadosamente los contratos publicitarios y las invitaciones a colaborar, o incluso rechazar las oportunidades que ofrecen honorarios atractivos.

Según fuentes de la industria, Rosé recibió una vez una invitación para convertirse en modelo para una famosa marca de té china. La remuneración propuesta para el contrato de promoción es de alrededor de 10 mil millones de wones (más de 190 mil millones de VND). Sin embargo, Rosé todavía decidió negarse. Para ver, la cantante ya no tiene que aceptar todos los grandes contratos publicitarios solo por valor comercial.
Otro caso relacionado con la famosa marca de champán. Se dice que las dos partes negociaron durante aproximadamente un año, pero finalmente no llegaron a un acuerdo.
Dijeron que uno de los problemas fue tan específico que fue sorprendente: Rosé no estaba satisfecha con el diseño de la botella propuesto para la edición especial de champán que lleva su nombre.
El punto notable aquí no es que Rosé rechace una marca, sino que tiene la capacidad de participar profundamente en cómo se utiliza su imagen y nombre.
Sin embargo, según el análisis, esta "meticulosidad" también tiene un lado negativo. A medida que los artistas se vuelven más meticulosos, el proceso de negociación puede prolongarse, los proyectos pueden retrasarse o incluso cancelarse. Para las marcas, esto puede ser difícil porque tienen que cumplir con más exigencias de los artistas.
Sin embargo, al observar este cambio en un contexto más amplio, se puede ver que Rosé tiene más control sobre toda su carrera en solitario.