La historia del famoso actor chino Lý Á Bằng que se reconcilia inesperadamente con su hermano después de 18 años de separación está atrayendo la atención del público. Según los medios chinos el 6 de marzo, el encuentro tuvo lugar en un contexto en el que el actor se enfrenta a una gran presión financiera.
Ampliamente conocido por el público asiático por su papel de Ling Hu Chong en la película adaptada de la novela de artes marciales de Kim Dung, Li Yapeng fue una vez un rostro famoso de la pantalla china. Sin embargo, en los últimos años, ha participado menos en el arte y se ha centrado en los negocios.
Fuentes informan que el actor está endeudado con una deuda de alquiler de hasta 26 millones de yuanes (equivalente a más de 90 mil millones de VND). La gran presión financiera hace que su vida caiga en un período difícil, al tiempo que atrae la atención de los medios y el público.
Lo sorprendente es que precisamente en este momento difícil, el hermano mayor tomó la iniciativa de volver a contactar con Lý Á Bằng después de 18 años en que los dos casi no tenían contacto. Anteriormente, se decía que habían roto relaciones debido a desacuerdos en los negocios, así como a diferencias de puntos de vista sobre la vida.
Según la publicación que se difundió, el hermano mayor expresó su emoción al seguir la información sobre su hermano menor: "Sé que está bajo mucha presión y ha intentado asumirlo todo. Pero cuando leí esas noticias, todavía no pude contener las lágrimas".
La conversación después de muchos años de separación ayudó a los dos hermanos a resolver en parte los malentendidos del pasado. Para Lý Á Bằng, la aparición de su hermano en un período difícil se considera una gran fuente de aliento espiritual, ayudándole a sentirse más solo.
La historia atrajo rápidamente la atención en los foros de redes sociales chinos. Muchas opiniones sugieren que, aunque la vida tiene muchos altibajos, el afecto familiar siempre es el punto de apoyo más importante. Para muchos fans, el hecho de que los dos hermanos puedan dejar atrás el pasado después de casi dos décadas también es un final significativo para una relación que parecía haberse roto para siempre.