El 9 de abril, el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de la provincia de Đắk Lắk informó que el Centro de Salud de Đông Hòa acababa de emitir un documento informando los resultados de la investigación y supervisión de casos de mordedura de perro sospechoso de rabia en la zona.
A través de la verificación, el perro que mordió a muchas personas es un perro extraño que apareció en el barrio de Phu Tho 3, distrito de Hoa Hiep (área cerca de la playa de Phu Tho 3). El perro tiene características de pelaje negro, manchas blancas en la espalda, pesa alrededor de 13 kg, muestra signos de ferocidad al atacar a la gente. Inmediatamente después, el perro fue golpeado hasta la muerte por la gente y enterrado en el barrio de Phu Tho.
Los resultados de la investigación registraron 5 casos de mordeduras de perros sospechosos de ser rabiosos, incluyendo: T.T. C (residente en el barrio de Hoa Hiep), V.V.Q (residente en el barrio de Hoa Hiep), T.C (residente en el barrio de Phu Yen), L.T. M. D (residente en el barrio de Hoa Hiep), N.A. K (residente en el barrio de Hoa Hiep).
Después de ser mordidas por perros, las víctimas acudieron al centro médico más cercano para ser monitoreadas y recibir tratamiento preventivo contra la rabia.
Según el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de la provincia de Đắk Lắk, la situación de la rabia en la zona se está volviendo compleja. En muchas zonas remotas, la gente sigue siendo subjetiva, sin vacunar a los animales, lo que aumenta el riesgo de brotes.
Desde principios de año hasta ahora, toda la provincia ha registrado 4 casos de rabia, incluido 1 caso de muerte y muchos casos sospechosos de infección.
Ante la situación anterior, el Comité Popular Provincial solicitó a las localidades que impulsen el trabajo de propaganda, guiando a la gente para que implemente estrictamente las regulaciones sobre gestión, cría y vacunación contra la rabia para perros y gatos.
Los dueños deben comprometerse a no dejar a sus mascotas sueltas; al llevar a los perros a lugares públicos, deben tener nasas nasales, correas y alguien que los lleve. El objetivo para 2026 es que más del 80% de la población total de perros y gatos estén vacunados.
Los colectivos, individuos y jefes que sean negligentes e irresponsables en el trabajo de prevención y control de la rabia serán revisados y tratados severamente.