La pregunta es ¿por qué los comportamientos peligrosos hasta el punto de "apostar la vida" siguen repitiéndose continuamente?
Casi todas las semanas hay información de coches que cruzan barreras ferroviarias, eso es incomprensible.
La prensa informa y advierte que los accidentes ferroviarios causados por automóviles que cruzan vallas dejan demasiadas lecciones. Sin embargo, en muchos cruces ferroviarios, las imágenes de automóviles y motocicletas que se escabullen a través de las barreras, aprovechando unos segundos antes de que llegue el tren, todavía ocurren como un mal hábito difícil de abandonar.
El 26 de abril, en Quang Ngai, un coche que transportaba una procesión de bodas también se arriesgó a saltarse un semáforo en rojo en el ferrocarril. Si el tren llegara unas decenas de segundos antes, un día feliz podría convertirse en una tragedia.
La realidad ha demostrado que los accidentes ferroviarios a menudo tienen consecuencias particularmente graves. Los automóviles o motocicletas caen en las vías cuando llegan los trenes, casi sin oportunidad de escapar.
Lo preocupante es que muchos conductores no "no lo saben", sino que lo hacen "intencionalmente". Observan desde lejos, ven que el tren aún no ha llegado e inmediatamente aceleran y adelantan imprudentemente.
Esa es una subjetividad peligrosa, una clara manifestación de desprecio por la ley y desprecio por la vida no solo de uno mismo sino también de los demás.
Cuando ocurrió el accidente, el tren tuvo que detenerse para que las fuerzas funcionales realizaran los trámites relacionados, lo que afectó las operaciones de la industria ferroviaria.
En esos trenes, hay miles de pasajeros y mercancías que necesitan ser transportados a su destino a tiempo. Accidentes, pérdidas de vidas, propiedades y daños a las actividades económicas de toda la sociedad.
¿Por qué todavía hay muchas personas que arriesgan sus vidas para cruzar las barreras ferroviarias cuando hay señales de que llega el tren?
Hay muchas causas en términos de conciencia y conciencia, pero hay una razón por la que las sanciones son demasiado leves, no lo suficientemente disuasorias.
Como en el caso del conductor del camión con remolque que se saltó la barrera en Quang Tri, la multa de 5 millones de VND y la revocación del permiso de conducir por 2 meses no son proporcionales al nivel de peligro que causa el acto.
Para aquellos que están dispuestos a "intercambiar vidas por unos segundos", las sanciones deben ser lo suficientemente fuertes como para que no se atrevan a cambiarlas.
Junto con eso, es necesario fortalecer el trabajo de supervisión.
Instalar cámaras en los cruces, sancionar en frío, hacer públicas las infracciones, estas medidas no son nuevas pero deben implementarse de manera drástica y continua.
Sin embargo, las sanciones son solo una parte. La raíz sigue estando en la conciencia. Muchas personas no valoran realmente la seguridad, por lo que el riesgo de accidentes sigue repitiéndose.
Detenerse frente a la barrera solo lleva unos minutos, pero es seguro para uno mismo y para los demás. Por el contrario, solo por impaciencia, se puede pagar con la vida y causar daño a muchas otras personas.