El Ministerio de Salud está recabando opiniones sobre el proyecto de Ley de Prevención y Control de los Daños del Tabaco (modificada), que propone prohibir a las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2010 comprar y consumir tabaco.
Esta propuesta se hace en un contexto en el que la tasa de uso de cigarrillos electrónicos y tabaco calentado entre los jóvenes tiende a aumentar, lo que conlleva muchos riesgos para la salud pública.
El punto notable de esta propuesta es que, en lugar de limitarse solo a la edad como se ha hecho durante mucho tiempo, el proyecto de Ley de Prevención y Control de los Daños del Tabaco (modificada) apunta a un enfoque de "prohibición generacional".
Es decir, las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2010 no podrán comprar ni consumir tabaco, incluso cuando sean adultos.
La realidad de los últimos años muestra que la mayoría de los fumadores comienzan desde la juventud, desde la psicología de la curiosidad, probar a saber o verse afectados por el entorno.
Pero el tabaco es un producto muy adictivo. Una vez que eres dependiente de la nicotina, es muy difícil dejarlo.
Por lo tanto, lo más importante en la prevención y el control de los daños del tabaco no es solo ayudar a los fumadores a dejar de fumar, sino también no crear nuevos fumadores.
Más preocupante ahora es la aparición cada vez más común de cigarrillos electrónicos y tabaco calentado entre los jóvenes.
Con diseños llamativos, muchos sabores y un enfoque a través de las redes sociales, estos productos fácilmente hacen que los estudiantes y jóvenes los vean como una tendencia más que como un producto adictivo.
Mientras tanto, la conciencia de muchos jóvenes sobre los daños de la nicotina sigue siendo limitada. No pocos piensan que los cigarrillos electrónicos son menos dañinos, no son cigarrillos reales o son solo una forma de entretenimiento temporal.
Pero en realidad, la nicotina sigue siendo una sustancia adictiva y muchos estudios han advertido sobre los riesgos para la salud física y mental de los jóvenes.
Si no hay medidas lo suficientemente fuertes desde el principio, es muy posible que la sociedad siga formando otra generación dependiente del tabaco en nuevas formas.
Sin embargo, para que esta propuesta sea efectiva, lo importante no es solo la normativa de prohibición. Porque incluso hoy en día, aunque los cigarrillos electrónicos han sido prohibidos, la compra, venta y uso entre los jóvenes sigue siendo bastante común.
Esto demuestra que la brecha entre las regulaciones y la implementación real sigue siendo grande. Si el mercado en línea, los productos flotantes o las transacciones no se controlan estrictamente, entonces el riesgo de "prohibición en papel" es totalmente posible.
Por lo tanto, junto con las regulaciones legales, es necesario fortalecer simultáneamente la gestión del mercado, controlar la publicidad encubierta en las redes sociales y manejar estrictamente la venta de cigarrillos a personas menores de edad.
Más importante aún, la familia y la escuela deben desempeñar un papel central en la educación de las habilidades para la vida y la conciencia de la salud para los niños con el fin de crear generaciones que no quieran fumar.
La propuesta de prohibir a las personas nacidas a partir de 2010 comprar y consumir tabaco seguramente generará muchos debates. Pero si se mira desde la perspectiva de la salud pública, esta es una orientación que vale la pena considerar seriamente para proteger la salud pública a largo plazo.