No se deben usar tonos demasiado oscuros para el salón.
Al diseñar una sala de estar, se debe priorizar la máxima utilización de la luz natural para que el espacio esté siempre ventilado y cómodo. Evite colocar demasiadas macetas densas en el balcón o frente a la ventana porque puede bloquear la entrada de luz a la casa.

Además, el color de la pintura de las paredes tampoco debe ser demasiado oscuro o sombrío, porque estos colores crean fácilmente una sensación de estrechez y pesadez. Los tonos claros o neutros ayudarán a que la habitación parezca más espaciosa, luminosa y confortable.
Limitar el diseño de pisos con muchos niveles altos y bajos
El suelo de la sala de estar debe ser plano, utilizando materiales que sean resistentes al deslizamiento y al desgaste para garantizar la seguridad al moverse.
Algunas familias colocan escalones entre la entrada y la sala de estar para crear un punto culminante. Sin embargo, este diseño puede aumentar el riesgo de tropiezos, especialmente para niños pequeños y ancianos.
Si no es realmente necesario, se debe priorizar un suelo transparente para facilitar el desplazamiento.

Limitar que la puerta principal mire directamente a las áreas privadas.
Si la puerta principal se abre y se mira directamente a la puerta del baño, la puerta trasera o las grandes ventanas, puede reducir la privacidad de la casa.
Si la puerta delantera y la puerta trasera o las ventanas están en el mismo eje, el flujo de aire puede pasar a través de la casa, lo que hace que el espacio pierda fácilmente aire fresco al usar el aire acondicionado y afecte la eficiencia de la ventilación. En caso de que sea imposible cambiar la estructura, se pueden utilizar tabiques, cortinas o organizar muebles adecuados para aumentar la privacidad y mejorar la división del espacio.