El moho suele aparecer en áreas húmedas o poco ventiladas. Si no se trata a tiempo, no solo pierden la estética, sino que también afectan la calidad del aire interior y pueden causar problemas respiratorios y alergias.
Tratamiento del moho en paredes y circuitos de ladrillo
Las paredes y los huecos de ladrillo, especialmente en baños o áreas poco ventiladas, son donde suele aparecer el moho. Para solucionarlo, puedes mezclar aproximadamente 3/4 de taza de lejía con casi 4 litros de agua, usar un cepillo o un pincel suave para frotar el área mohosa, dejar que la solución se absorba durante unos minutos y luego enjuagar con agua. Luego, secar la superficie para limitar la humedad restante.
Al usar lejía, es necesario usar guantes, abrir las puertas de ventilación y evitar mezclarla con otros productos químicos.
Limpia las cortinas de baño para prevenir el moho
Las cortinas de baño están en contacto frecuente con el agua, por lo que es muy fácil acumular moho si no se limpian. Debes lavar las cortinas de plástico aproximadamente cada 2 semanas con detergente normal. Después de lavar, debes secar o dejar que se sequen por completo antes de volver a colgarlas para limitar la humedad y evitar el crecimiento del moho.
Prevenir el moho en la ropa y en el armario.
La ropa que se guarda durante mucho tiempo en un armario cerrado o en un ambiente con alta humedad es muy propensa a que aparezcan manchas de moho. Cuando se detecte que la ropa está mohosa, debe lavarse con un detergente adecuado y secar al sol para eliminar el moho y el olor.
Con la ropa de temporada, debe guardarla en bolsas antipolvo o recipientes especiales, y al mismo tiempo mantener el armario siempre seco y ventilado para limitar la regresión del moho.