La sala de estar debe diseñarse en el área delantera de la casa para recibir luz y corrientes de aire natural desde la entrada. Mientras tanto, el dormitorio, la cocina o el baño deben colocarse detrás para garantizar la privacidad y ayudar a que el espacio de vida común esté siempre ventilado y cómodo.
Una sala de estar fresca necesita una buena circulación del aire, evitando las esquinas sofocantes que hacen que el calor y el aire estancado se acumulen. Los propietarios deben priorizar el diseño abierto, aprovechando las ventanas o balcones para recibir el viento natural, ayudando a que la habitación esté siempre aireada.
La luz también juega un papel importante en la creación de una sensación de amplitud y frescura. La sala de estar debe tener suficiente luz natural, combinada con colores brillantes para aumentar la ventilación del espacio. Si la sala de estar está conectada al balcón, no debe colocar plantas demasiado altas o demasiado densas porque pueden bloquear el viento y bloquear la luz que entra en la casa.
El área de la puerta principal y la sala de estar debe tener colchones como estantes bajos, armarios pequeños o tabiques ligeros para crear una sensación de privacidad pero aún mantener la circulación del aire. Esta disposición ayuda a que el espacio se vuelva más armonioso y cómodo.
Además, el suelo de la sala de estar debe ser plano y limpio para crear una sensación de comodidad al moverse y al mismo tiempo limitar el riesgo de resbalones, especialmente para los ancianos. Una sala de estar ordenada y organizada también ayudará a que el espacio parezca más amplio y agradable a la vista, brindando una sensación de relajación a toda la familia.