Guarda recuerdos memorables
Puedes convertir la pared blanca en un rincón para guardar recuerdos colgando marcos de fotos familiares o momentos especiales. Utiliza marcos de fotos de colores brillantes para crear una sensación cálida.
En días festivos, puedes combinar luces parpadeantes para aumentar los efectos decorativos y crear un ambiente íntimo.
Disfruta de la creatividad con los colores de dibujo
Si te gusta el arte, puedes pintar directamente en la pared para expresar tu personalidad. Un estilo abstracto con muchos colores aportará un aspecto liberal, mientras que un solo tono llamativo es suficiente para crear un fuerte punto culminante sobre un fondo blanco. Lo importante es elegir un tono lo suficientemente brillante para que el espacio tenga más vitalidad.
Combina color y material
La mezcla de color y material ayudará a que la pared blanca sea menos monótona. Puedes colgar alfombras de terciopelo, cuadros de tela o materiales decorativos con superficies únicas. Cuando se colocan junto a un sofá blanco o muebles de colores brillantes, estos detalles se convertirán en un toque delicado para la zona de recepción.
Decoración con estanterías murales
Para los amantes de los libros, los estantes de pared son una opción ideal. Los estantes huecos o los estantes abiertos ayudan a que el espacio sea más animado. En lugar de elegir los familiares tonos neutros, puedes probar los estantes de colores brillantes para crear un efecto visual impresionante.
Haz un punto culminante con accesorios
El sofá blanco combinado con almohadas metálicas, luces decorativas o adornos multicolores ayudará a que la habitación en general se vuelva armoniosa pero atractiva. La luz adecuada también contribuye a resaltar los detalles decorativos.