Luz natural: un "material" indispensable
En las creencias asiáticas, la luz está asociada con la vitalidad, el comienzo y una fuente de energía positiva. Durante el Tet, muchas familias se centran en abrir las ventanas, las puertas del balcón, cerrar las cortinas para aprovechar al máximo la luz natural. El espacio soleado ayuda a que la casa se vuelva más cálida, al tiempo que crea una sensación de limpieza y orden después de los ajetreados días de fin de año.
En lugar de usar demasiadas luces decorativas, la tendencia actual es combinar la luz natural con un sistema de iluminación suave y de tono amarillo cálido. Esta disposición es suficiente para crear un ambiente primaveral, evitando la sensación deslumbrante y pesada, especialmente adecuada en los días en que la familia se reúne y recibe invitados.

Espacio abierto, reducción de tabiques
Junto con la luz, el espacio abierto es una prioridad para muchas familias al organizar sus casas para dar la bienvenida al Tet. Limitar los tabiques rígidos, reemplazarlos con una disposición interconectada entre la sala de estar - cocina - zona de vida común ayuda a que la casa se vuelva más espaciosa y aireada.
El espacio abierto también crea condiciones favorables para las actividades familiares durante los días de Tet completos. Los niños pequeños tienen un lugar para jugar, los adultos pueden conversar y conectar fácilmente sin estar divididos por espacios reducidos. Para casas pequeñas, esta se considera una solución eficaz para "ampliar" el espacio sin necesidad de grandes reparaciones.
Disposición ordenada para mantener la ventilación.
La tendencia a priorizar la luz y el espacio abierto también conlleva cambios en la disposición. Muchas familias seleccionan los muebles, eliminan los artículos innecesarios y organizan los muebles de forma minimalista. Los árboles y las flores de Tet se colocan en una posición razonable, creando énfasis y sin obstruir el camino ni la fuente de luz.
Los colores brillantes y neutros como el blanco, el crema, el beige y los colores de madera natural se utilizan más, lo que ayuda a reflejar bien la luz, brindando una sensación de ligereza y relajación. El espacio se vuelve así más "respirable", adecuado para un ritmo de vida más lento en los primeros días del año.
Un Tet ligero comienza en el espacio vital
Priorizar la luz y el espacio abierto no es solo una tendencia de diseño, sino que también refleja la necesidad de vivir despacio y de mejor calidad de vida de muchas familias. Una casa llena de luz, ordenada y ventilada ayuda a que el espíritu de las personas se sienta relajado y cómodo, especialmente durante el Tet, cuando todos quieren comenzar el año nuevo con paz.
Una casa hermosa en primavera, por lo tanto, no radica en la sofisticación o el costo, sino en la forma en que cada familia sabe cómo ampliar el espacio para la luz, para la cohesión y para las emociones positivas que se extienden durante los primeros días del año.