Bloqueo de calor desde la ventana
Alrededor del 40% del calor puede pasar a través del vidrio de las ventanas. Por lo tanto, el uso de cortinas de colores claros como blanco o amarillo pálido puede ayudar a limitar la luz solar directa, reduciendo el calor de las paredes y los pisos.
Las cortinas de algodón blanco se consideran una opción más adecuada que las cortinas de contraste porque ayudan a reducir la luz solar que entra en la habitación y a garantizar la circulación del aire. Este es un cambio simple pero puede contribuir a reducir la temperatura en el espacio habitable.
Cambio de tono de color interior
Los colores oscuros tienden a absorber el calor, mientras que los colores brillantes reflejan el calor. Los espacios que utilizan sofás de cuero oscuros, sábanas negras o almohadas de color oscuro pueden aumentar la sensación de calor.
Por lo tanto, se deben priorizar los tonos claros como blanco, azul claro, verde menta o beige para las sábanas y el revestimiento del sofá. No solo la cama, sino también el interior tapizado también afecta la sensación de calor en la habitación.
Ajuste de alfombras según la temporada
Las alfombras tienen un efecto de retención de calor, adecuadas para el invierno pero no ideales para el verano. En clima cálido, se pueden enrollar y guardar las alfombras. Si aún quieres usarlas, debes elegir alfombras de algodón finas o esteras tejidas de fibra de ámbar para aumentar la ventilación.
Por el contrario, materiales como piedra, mármol o baldosas cerámicas tienen una mejor capacidad de refrigeración, adecuada para espacios habitables en verano.
Utilizar espejos para regular la luz
Los espejos pueden ayudar a dirigir la luz natural a otras áreas de la habitación, reduciendo así la necesidad de usar luz artificial que irradia calor.
Además, la disposición razonable de los espejos también ayuda a crear una sensación de espacio más amplio y aireado. Sin embargo, es necesario evitar colocar los espejos en una posición que refleje directamente la luz solar en las paredes porque puede aumentar el calor en la habitación.
Llevar plantas verdes al espacio vital
Las plantas verdes ayudan a enfriar el aire a través del proceso de evaporación de agua. Algunas plantas como la areca, el betel, la lengua de tigre son fáciles de cuidar y tienen una buena capacidad de adaptación en interiores.
Las plantas deben colocarse cerca de las ventanas para recibir luz natural, pero evitar la luz solar intensa que brilla directamente por la tarde. Además de los efectos refrescantes, las plantas verdes también ayudan a mejorar la calidad del aire y crear una sensación agradable.

Priorizar materiales naturales y transpirables
Los materiales no transpirables suelen retener el calor por más tiempo. Por lo tanto, los materiales artificiales como los colchones sintéticos, el plástico o el cuero industrial pueden hacer que el espacio esté más caliente que el algodón, el yute, las nubes, la madera natural o la terracota.
En verano, se puede priorizar el uso de muebles de ratán, bambú, madera o tela natural, y al mismo tiempo guardar temporalmente algunos artículos envueltos en tela gruesa para ayudar a que el espacio sea más aireado.