Las baldosas y los azulejos blancos aportan una sensación de limpieza y modernidad al espacio habitable, pero también se ensucian y se apagan fácilmente si no se entretienen adecuadamente. La limpieza regular no solo ayuda a mantener la estética, sino que también limita el moho y prolonga la vida útil de la superficie del suelo.
Agua tibia
Limpiar con agua es el método más sencillo y económico para limpiar baldosas blancas diariamente. Primero, debes barrer o aspirar el suelo de la cocina todos los días para eliminar la suciedad, los restos de comida y los fragmentos acumulados. Si deja que el polvo se adhiera a la zona húmeda, la limpieza posterior será más difícil.
Después de limpiar la superficie seca, limpia el suelo con agua tibia para eliminar las manchas comunes. Finalmente, debes volver a secar el suelo para evitar que vuelva a acumular polvo.
Para las líneas de ladrillo, puedes usar un cepillo pequeño como un cepillo de dientes para frotar bien. Las manchas deben tratarse inmediatamente para evitar que se filtren profundamente en el circuito de ladrillo.
Uso de desintoxicante
Para las áreas manchadas durante mucho tiempo, se puede preparar una solución que consta de aproximadamente el 75% de agua y el 25% de lejía o desintoxicante de oxígeno. Usa un cepillo o un pincel duro para frotar suavemente la superficie del ladrillo y el ron para restaurar el brillo. Después de limpiar, es necesario volver a limpiar con agua limpia y dejar que se seque de forma natural.
Solución de vinagre diluido
Otra solución es mezclar media taza de vinagre con unos 4 litros de agua tibia para limpiar el suelo. El vinagre tiene la capacidad de desodorizar y ayudar a limpiar eficazmente la superficie de baldosas blancas. Sin embargo, no debes abusar de él con frecuencia para evitar afectar la capa de esmalte de baldosas.
Detergente en polvo diluido
Mezclar detergente en polvo con agua también es una forma sencilla de ayudar a limpiar los ladrillos y las venas de yeso blancas. Después de limpiar, es necesario volver a enjuagar con agua limpia para evitar residuos químicos que causen resbalones o manchas.