Descuidar el área del vestíbulo
El vestíbulo es el lugar que crea la primera impresión al entrar en la casa, pero a menudo se subestima. Un cuadro, una foto familiar o pequeños detalles decorativos son suficientes para hacer que este espacio sea más cálido y tenga una huella personal.
Luz inapropiada
Una casa demasiado oscura o demasiado brillante reduce la estética y la comodidad. Cada espacio necesita un nivel de luz diferente. La sala de estar debe estar lo suficientemente iluminada para vivir, mientras que el dormitorio necesita luz suave para crear una sensación de relajación.
Decoración demasiado sincronizada
El uso de un estilo y un tono de color demasiado similares puede hacer que la habitación se vuelva monótona. En cambio, se deben combinar colores contrastantes o agregar puntos destacados a través de alfombras, cortinas, cuadros de pared y accesorios para aumentar la profundidad del espacio.
Diseño demasiado fijo
El diseño se basa completamente en la posición fija de los muebles o dispositivos que pueden dificultar el cambio del espacio en el futuro. Se debe crear flexibilidad para facilitar el ajuste cuando las necesidades de uso cambian.
Desviación en la proporción
Los tamaños de alfombras, sofás, cuadros de pared o cortinas que no se ajustan al área de la habitación son errores comunes. Es necesario asegurarse de que todos los artículos tengan proporciones equilibradas, lo que ayudará a que el conjunto sea más armonioso y hermoso.
Falta de marca personal
Una casa demasiado ordenada, como un espacio de hotel, puede carecer de calidez. Puedes agregar detalles con personalidad propia para que el espacio vital se vuelva más cercano y refleje correctamente tu propio estilo.