El baño es un área que está en contacto frecuente con el agua, por lo que es necesario priorizar los materiales que sean impermeables, resistentes a la humedad y resbaladizos, especialmente para el suelo. Para limitar la acumulación de agua, la superficie del suelo del baño debe ser de unos 10-20 mm más baja que las áreas circundantes, y al mismo tiempo, la boca de drenaje del suelo debe colocarse unos 10 mm más baja que la superficie del suelo para que el agua drene más rápido.
Las paredes deben estar completamente revestidas de azulejos para aumentar la resistencia a la humedad y facilitar la limpieza. El área del fregadero debe utilizar una superficie de mesa de piedra natural o artificial de alta resistencia, con una altura de instalación de unos 750-800 mm para crear comodidad al usarla.
Si se instala una bañera, la altura adecuada suele ser de unos 500 mm desde el suelo. Al mismo tiempo, se debe equipar con un soporte antideslizante para aumentar la seguridad, especialmente para los ancianos y los niños pequeños.
Para el techo, se deben utilizar materiales con buena resistencia a la humedad. El sistema de enchufes y interruptores eléctricos en el baño debe estar equipado con tapas impermeables y resistentes a la humedad para limitar el riesgo de fugas eléctricas debido a la entrada de vapor.
Si usa puertas o mamparos de vidrio, debe elegir vidrio templado o acrílico para reducir el riesgo de lesiones en caso de colisión.
Además, para garantizar la seguridad, no debe usar teléfonos ni dispositivos eléctricos en la bañera o mientras se baña, para limitar el riesgo de electrocución y explosión.