La elección del color para el baño juega un papel importante, no solo afecta la estética sino que también afecta la sensación al usarlo. Los colores brillantes como el blanco, el crema o el azul claro suelen crear una sensación de limpieza, amplitud y relajación. Para un espacio armonioso, se debe elegir el color del equipo de limpieza como tono principal y combinarlo con el color de las paredes y el suelo con un contraste moderado. Una combinación de colores razonable ayudará a que el baño se vuelva más sofisticado, brillante y cómodo.
Además del color, el baño debe mantenerse limpio, seco y ventilado. No se debe dejar que el agua se acumule en el suelo porque es fácil resbalar, creando condiciones para el crecimiento de moho y bacterias. El suelo del baño también debe diseñarse más bajo o tener una pendiente adecuada en comparación con las áreas adyacentes para evitar que el agua se desborde, especialmente hacia el dormitorio. La instalación de ventiladores o puertas de ventilación ayudará a reducir la humedad, limitar el mal olor y prolongar la vida útil de los equipos.
Además, no debe apilar demasiada ropa en el baño porque hará que el espacio sea estrecho, difícil de limpiar y fácil de acumular suciedad. Si es posible, se debe separar el área del baño del inodoro y el lavabo para dividir claramente el área seca y húmeda. Este diseño ayuda a limitar que el agua salga al suelo, manteniendo el baño limpio y más cómodo durante el uso.
En cuanto a la disposición, muchos expertos en diseño recomiendan no colocar la puerta del baño justo enfrente de la puerta principal o como lo primero que se ve al entrar en la casa. Esto se debe principalmente a factores estéticos y privacidad, y también ayuda a crear una sensación ordenada y aireada para el espacio vital.