Para que la zona de entrada esté siempre ordenada y optimizada para su función, el propietario puede disponer de un sistema de armarios al techo justo al lado de la puerta de entrada. Este diseño no solo aumenta el espacio de almacenamiento, sino que también aprovecha eficazmente el espacio a lo largo de la altura. La base del armario debe estar diseñada con estantes abiertos, a unos 20 cm del suelo para guardar el calzado para uso diario. Esta disposición facilita el almacenamiento y la recogida del calzado, al tiempo que mantiene el pasillo siempre limpio y ordenado.
En el centro del armario, se debe integrar un banco de sustitución de zapatos con asiento cómodo. El tamaño del asiento es suficiente para que dos personas lo usen al mismo tiempo pero no ocupa demasiado espacio, creando comodidad al llevar o quitarse los zapatos antes de entrar y salir de la casa.
Para aumentar la capacidad de almacenamiento, la parte inferior del asiento puede diseñar cajones o un compartimento de almacenamiento grande. Esta es una ubicación adecuada para guardar chaquetas, bolsos, paraguas o artículos que se llevan a menudo cuando sales. Gracias a esto, el espacio habitable común limitará la situación de que los muebles se coloquen descuidadamente en el sofá o las mesas y sillas.
En el lateral del armario, el propietario puede instalar ganchos adicionales para colocar sombreros, bufandas, llaves o pequeños artículos de uso frecuente. Esta sencilla solución ayuda a que los artículos tengan una posición fija, sean fáciles de encontrar y eviten la pérdida.
La parte superior del armario tampoco debe desperdiciarse. Esta es una zona ideal para guardar artículos poco utilizados como ropa de temporada, mantas o zapatos de repuesto. El uso de cajas de almacenamiento sincronizadas facilitará la clasificación, al tiempo que mantendrá la pulcritud y la estética del espacio general.
Además del vestíbulo, otra solución que vale la pena considerar es instalar un tendedero detrás de la puerta del dormitorio. Este diseño crea un lugar para colgar temporalmente la ropa que se ha usado pero que no necesita ser lavada, lo que ayuda a que la ropa limpia y la ropa usada se separen claramente. Gracias a esto, el dormitorio siempre estará ordenado, limitando la acumulación de ropa en sillas o cabeceros.