Cada campeón de la Premier League necesita una victoria fundamental en su camino hacia la coronación. Y para el Arsenal, la destrucción 4-1 del Tottenham Hotspur en el derbi del norte de Londres podría ser ese momento.
Dejemos de lado el hecho de que los Spurs no han ganado ningún partido en la liga nacional en 2026 y están luchando en el grupo de abajo. Lo más importante es cómo el Arsenal responde a las dudas, tanto externas como internas, sobre su temple en la carrera por el campeonato.
En el contexto de la presión que lo rodeaba, el Arsenal se mantuvo firme y mostró el fútbol de un verdadero campeón. Cuando el error casi había desaparecido, el equipo de Mikel Arteta lanzó la respuesta más contundente.
Es comprensible que los aficionados rivales se burlen del deseo de los "Gunners" de ganar la Premier League por primera vez desde 2004. Pero en un momento en que la presión alcanzó su punto máximo, el Arsenal convirtió las dudas en motivación.

Presión, dudas y respuestas necesarias
El empate 2-2 ante el Wolves, cuando el Arsenal perdió la ventaja de 2-0 ante el último clasificado, casi se convirtió en un punto de inflexión negativo en la temporada. 2 puntos perdidos en Molineux cambiaron la situación. El Man City solo necesita ganar el resto, incluido el enfrentamiento directo el 18 de abril en el Etihad, para decidir el título.
Esa falta de aliento provocó una ola de críticas. Paul Merson, ex jugador estrella del Arsenal, incluso calificó a su antiguo equipo de débil y dijo que se estaban derrumbando. En un contexto en el que el Man City, campeón de seis de las últimas ocho temporadas, lo persigue ferozmente, la confianza fuera del vestuario del Emirates se vuelve frágil.
Declan Rice tuvo que alzar la voz pidiendo unidad: "Necesitamos a los aficionados más que nunca. Hemos venido juntos aquí, no es el momento de dar la espalda". Pero las palabras, por sinceras que sean, aún deben ser probadas por las acciones en el campo.
Victoria de coraje
El Man City hizo eso cuando remontó para vencer al Liverpool en Anfield. Fue un partido que tenía que ganarse, y ganaron. ¿Qué pasa con el Arsenal? Ante los Spurs, también estaban en una posición en la que no se les permitía tropezar.
La realidad de esta temporada muestra que cuando se enfrenta a grandes rivales, el Arsenal a menudo carece de un impulso decisivo. Empataron con el Man City, perdieron y empataron con el Liverpool, empataron con el Chelsea, además de la derrota ante el Manchester United. La victoria por 4-1 ante el Aston Villa en diciembre pasado fue positiva, pero se produjo durante un período en el que estaban en plena forma.

Los Spurs esta vez son otro desafío. El Arsenal entró en el derbi con solo dos victorias en las últimas siete jornadas, perdiendo 11/21 puntos máximos. La presión aumentó, el escepticismo se extendió y resonaron canciones sarcásticas "volvimos al segundo puesto".
Pero el Arsenal respondió con la actuación más explosiva en el momento adecuado. No solo ganaron, sino que también ganaron afirmando su posición.
Si al final de esta temporada, el Arsenal realmente alcanza la cima, la gente puede mirar hacia atrás a la victoria por 4-1 sobre el Tottenham como un momento crucial. Al menos, en el momento de mayor presión, han demostrado una cosa: cuando están obligados a ganar, pueden ganar.