La historia puede ser el mayor rival del Arsenal en su camino para defender el título de la Premier League. Los "Gunners" han ganado el campeonato inglés 14 veces, pero no han podido defender con éxito el título desde la temporada 1934-1935. Incluso la generación invicta de Arsene Wenger no pudo hacerlo.
El desafío es aún mayor cuando el Arsenal se convierte en el objetivo de todos los oponentes. Danny Simpson, miembro del Leicester City campeón en 2016, experimentó esta sensación. Según él, la insignia de oro en la manga hace que cada partido sea diferente, porque todos los oponentes quieren vencer al actual campeón.
Los Gunners entienden claramente la tarea por delante. Mikel Arteta quiere que el equipo mantenga los estándares que les ayudaron a ganar el campeonato la temporada pasada, y al mismo tiempo se dirija a hitos mayores. La victoria por 3-0 sobre el Coventry City en el partido inaugural también trae señales positivas.

La mayor ventaja del Arsenal en este momento es la estabilidad. Arteta ha dirigido al equipo durante muchos años, mientras que la mayoría de los oponentes directos entran en la temporada con cambios en el banquillo. Xabi Alonso al Chelsea, Andoni Iraola al Liverpool, Enzo Maresca al Man City y Roberto De Zerbi ya están en el Tottenham desde finales de la temporada pasada.
Esa estabilidad evita que el Arsenal tenga que dedicar tiempo a familiarizarse con un nuevo sistema. Los jugadores entienden claramente las exigencias de Arteta y viceversa. Esta es una ventaja no pequeña en la carrera a largo plazo.
Sin embargo, la historia sigue siendo una advertencia. Desde que se creó la Premier League en 1992, solo unos pocos entrenadores como Sir Alex Ferguson, José Mourinho y Pep Guardiola han ayudado a sus equipos a defender con éxito el campeonato. En muchas décadas, Liverpool, Man United, Chelsea y Man City solo han logrado esto unas pocas veces.
El ex defensa Wes Brown cree que la dificultad no solo proviene de la competencia, sino también de la mentalidad del campeón. Una vez que se alcanza la cima, mantener la sed y la concentración es un problema completamente diferente. Ferguson utilizó muchas formas de evitar que los jugadores del Man United cayeran en un estado de complacencia.
Arteta también tiene sus propios métodos para mantener la motivación del Arsenal. Pero el desafío de esta temporada es mayor porque no solo tienen que resistir la presión externa, sino también mantener sus propios estándares.
El Arsenal ha reforzado su plantilla con fichajes como Bruno Guimaraes y Ezri Konsa. La plantilla actual se considera lo suficientemente profunda como para hacer frente a un calendario apretado y a posibles fluctuaciones en la temporada.
El caso del Leicester es un claro recordatorio. Después del campeonato de 2016, el Leicester solo terminó en el puesto 12 en la próxima temporada. La presión de los torneos europeos, los problemas en el trabajo de fichajes y la disminución de la motivación les hicieron perder rápidamente su posición.

El equipo local del Emirates tiene mejores condiciones que el Leicester. Poseen una plantilla fuerte, experiencia jugando en Europa y un entrenador que ha construido el equipo durante mucho tiempo.
Sin embargo, no hay garantía de que la defensa del campeonato vaya bien. El Liverpool ganó los 6 primeros partidos de la temporada pasada, pero al final solo terminó quinto. Un buen comienzo es solo el primer paso.
El Arsenal superó su mayor obstáculo la temporada pasada al ganar el campeonato. Ahora, Arteta y sus pupilos tienen que romper otro límite: devolver la copa al Emirates una vez más.