Según el reconocimiento del entrenador Enzo Maresca, el Manchester City se ha "complejado" la victoria por 2-0 ante el Porto en la Liga de Campeones. Sin embargo, la actuación en Dragao todavía trae una señal positiva. El nuevo centro del campo de los Citizens está mostrando la capacidad de llenar el vacío dejado por Rodri.
El Man City no puede decidir el partido pronto, pero rara vez se enfrenta al riesgo de perder la ventaja. El Porto no tiene ningún disparo a puerta, aunque nunca ha perdido en el Estadio do Dragao en 2026. El equilibrio en el centro del campo ayuda al Man City a controlar la mayoría de las amenazas del equipo local.
Es difícil evitar comparar el Man City actual con la versión que operaba sin problemas alrededor de Rodri bajo Pep Guardiola. En ese momento, cada pase se hacía casi con absoluta precisión. Pero ese período había terminado y Maresca tenía que crear un nuevo sistema.
El mayor punto brillante ante el Porto es probablemente Ayyoub Bouaddi. El centrocampista de 18 años fue fichado por el Man City procedente del Lille en verano y jugó por primera vez como titular para el nuevo equipo. Jugó con calma, confianza y sin dudar ante la presión.
Bouaddi impresionó con su capacidad para manejar el balón, regates y cambios de dirección en espacios reducidos. Más importante aún, controló muy bien el ritmo de los pases. Sus compañeros de equipo también pronto le dieron confianza a este joven centrocampista, pasándole continuamente el balón incluso cuando el oponente lo presionaba.
Uno de los detalles más destacados es la tasa de precisión de pases del 98% de Bouaddi ante el Porto. Un día después, Rodri alcanzó el 96% en la victoria del Barcelona por 5-1 ante el Feyenoord. Por supuesto, estas cifras no son suficientes para poner a los dos jugadores en la balanza, pero muestran en parte el potencial del nuevo fichaje del Man City.
Lo destacable es que Bouaddi no es la única opción. Elliot Anderson y Enzo Fernández también aportan cualidades diferentes, ayudando a Maresca a tener un centro del campo más flexible.

Anderson tiene la capacidad de controlar el balón y operar eficazmente tanto cuando tiene el balón como cuando no lo tiene. Mientras tanto, Fernández aporta dinamismo, capacidad de disputa y también amenaza ante la portería. Incluso puede ser empujado al número 10 cuando sea necesario.
Estos 3 jugadores tampoco están limitados a una posición fija. Bouaddi es más adecuado para el papel de número 6, Anderson y Fernández tienden a la posición de número 8, pero los tres pueden intercambiar roles según el desarrollo del partido.
Esa flexibilidad podría convertirse en una base importante en el funcionamiento de Maresca. El Man City ha gastado 326 millones de libras en nuevas opciones, pero el dinero solo les ayuda a tener jugadores de calidad. El éxito sigue dependiendo del tiempo y la capacidad de los nuevos fichajes para integrarse entre sí.
El derbi de Manchester en Old Trafford este fin de semana será una prueba mucho mayor. Anderson probablemente jugará como centrocampista defensivo, Fernandez jugará por encima y Bouaddi podría comenzar el partido desde el banquillo.
Quizás, el Man City no necesite un nuevo Rodri, sino que necesita un nuevo centro del campo.