Según la dermatóloga Stephanie S. Gardner (EE. UU.), su piel necesita un equilibrio adecuado de nutrientes para realizar su función principal: crear una capa protectora del cuerpo contra los factores externos.
Para mantener una apariencia fresca, saludable y eficaz, nutrir la piel desde el interior a través de una dieta en comidas razonables es un factor clave.

Las grasas buenas nutren la humedad y la elasticidad.
Las grasas insaturadas, especialmente los omega-3, ayudan a mantener la capa lípide natural de la piel.Gracias a ello, la piel mantiene la hidratación, limitando la sequedad y las arrugas.
Fuentes de alimento que deben complementarse: salmón, atún, sardinas, aguacate, nueces y aceite de oliva.
Proteína base estructural de la piel
La proteína se convierte en aminoácidos, componentes que componen el colágeno y la queratina.Estos son dos factores que determinan la firmeza y la elasticidad de la piel.
Además, algunos aminoácidos también tienen la capacidad de antioxidantes, protegiendo la piel de los rayos UV y los radicales libres.
Fuentes de alimento: carne, pescado, huevos, leche, legumbres.
La vitamina A regenera y protege la piel
La vitamina A apoya el proceso de regeneración celular, reduciendo el impacto de la luz solar al limitar la descomposición de colágeno.Al mismo tiempo, ayuda a que las glándulas sebáceas funcionen de manera estable y promueve la curación de heridas.
La deficiencia de vitamina A hace que la piel se seque, se descame y tenga acné fácilmente.
Fuentes de alimento: verduras de hoja verde oscura (repollo, espinacas), mango, guayaba, hígado animal, huevos, leche.
La vitamina C aumenta la producción de colágeno, aclarando la piel
La vitamina C es un factor importante en el proceso de formación de colágeno, que ayuda a reafirmar la piel y reducir las arrugas.Al mismo tiempo, es un poderoso antioxidante, que ayuda a proteger la piel de los daños ambientales.
La deficiencia de vitamina C puede hacer que la piel se magulle fácilmente y la curación de heridas sea lenta.
Fuentes de alimentos: naranjas, mandarinas, kiwis, fresas, pimientos, brócoli.
Vitamina E antienvejecimiento, mejora la protección
La vitamina E ayuda a neutralizar los efectos nocivos de los rayos ultravioleta, reduciendo el riesgo de envejecimiento prematuro, como arrugas y flacidez.Cuando se combina con la vitamina C, la eficacia protectora de la piel se mejora aún más.
Fuentes alimenticias: nueces, aceites vegetales, aguacates.
El zinc ayuda a la recuperación y es antiinflamatorio
El zinc juega un papel importante en la regeneración celular, ayudando a la piel a curar heridas rápidamente y a estabilizar la estructura de la piel.Al mismo tiempo, tiene efectos antioxidantes y reduce la inflamación.
La deficiencia de zinc puede causar piel seca, erupciones, síntomas similares al eccema.
Fuentes de alimento: ostras, carne roja, aves de corral, mariscos, cereales integrales, leche.
El selenio aumenta la capacidad natural de protección solar
El selenio (Selenium) es un mineral micronutriente esencial que el cuerpo humano no puede sintetizar por sí mismo, que juega un papel importante en la antioxidante, ayudando a proteger la piel de los rayos UV y reduciendo el riesgo de daño cutáneo.
Fuentes de alimento: anacardos brasileños, atún, huevos, cereales integrales, plátanos.
Combinar alimentos para optimizar la eficacia en las comidas familiares
Muchos alimentos contienen simultáneamente muchos nutrientes beneficiosos para la piel:
Pescado graso: rico en proteínas, omega-3, selenio
Verduras de hoja verde oscuro: proporciona vitaminas A, C, E y antioxidantes
Huevos: suplemento de proteínas, vitaminas A, E, zinc y selenio.
Semillas de lino: ricas en omega-3
Proporciona proteínas y zinc
Aguacate, aceite de oliva: rico en grasas buenas y vitamina E
Priorizar la nutrición natural
Los expertos recomiendan complementar los nutrientes a través de alimentos naturales en lugar de depender de suplementos dietéticos. Una dieta diversa y equilibrada ayudará a que la piel esté sana desde la raíz, al tiempo que apoya la salud general.