El jengibre contiene muchos compuestos activos, entre los que destacan el gingerol, el shogaol y los compuestos fenólicos. Estas sustancias están investigadas por su capacidad antioxidante y reguladora de la respuesta inflamatoria.
El jengibre también está relacionado con la reducción del estrés oxidativo y la mejora del azúcar en sangre.
Una forma sencilla es usar 2-3 rodajas de jengibre fresco, equivalentes a unos 5-10 g de jengibre, lavar y cortar en rodajas finas. Poner el jengibre en unos 250-300 ml de agua, hervir ligeramente durante 5-10 minutos y luego dejar que se enfríe un poco.
Puede agregar unas gotas de jugo de limón para crear un sabor fácil de beber, pero no debe agregar azúcar, miel o jarabe, especialmente en personas con sobrepeso, diabetes o hígado graso.
Debe beber cuando aún esté tibio, unos 30-60 minutos después de la cena, en lugar de beber una gran cantidad de agua justo antes de acostarse.
La National Kidney Foundation clasifica el jengibre en el grupo de especias que se pueden usar para aromatizar en lugar de sal. Este es un punto valioso para la salud renal, porque controlar la cantidad de sodio en la dieta es una parte importante de la nutrición en personas con enfermedad renal.
Para las personas con riñón sano, beber una taza de té de jengibre sin azúcar después de la cena puede ser una opción razonable.
El té de jengibre debe considerarse una pequeña opción en un estilo de vida beneficioso para los riñones, no una bebida terapéutica.
El jengibre utilizado en los alimentos generalmente se considera seguro. Sin embargo, el jengibre puede causar molestias abdominales, acidez estomacal, diarrea o irritación bucal en algunas personas; al mismo tiempo, las hierbas pueden interactuar con los medicamentos.
Las personas con enfermedad renal crónica en etapa grave, que están en diálisis, que tienen que limitar la ingesta de agua o que están tomando muchos medicamentos deben consultar a un médico antes de mantener el té de jengibre diario. No deben cambiar arbitrariamente a tomar pastillas de extracto de jengibre o dosis altas pensando "cuanto más, mejor".
Una taza de té de jengibre caliente y sin azúcar después de la cena puede ser un hábito fácil de hacer para las personas sanas.
Para proteger los riñones a largo plazo, los factores con evidencia más sólida siguen siendo controlar la presión arterial y el azúcar en sangre, limitar la sal, mantener un peso saludable, beber suficiente agua según las necesidades personales y usar los medicamentos según las indicaciones.