Se ha registrado un nuevo avance en el campo de la astronomía cuando la inteligencia artificial (IA) ayudó a los científicos a descubrir más de 100 planetas nunca antes conocidos ubicados fuera del Sistema Solar.
Este logro abre perspectivas para acelerar el proceso de exploración del universo, que antes dependía en gran medida de métodos de análisis manuales complejos.
La investigación utiliza datos del satélite TESS de la NASA, un proyecto especializado en la búsqueda de exoplanetas observando el fenómeno del "transit", cuando un planeta pasa frente a la estrella y reduce ligeramente su brillo.
Sin embargo, no todas las fluctuaciones de luz provienen del planeta, lo que hace que la verificación sea un gran desafío.
Para resolver este problema, un equipo de investigación de la Universidad de Warwick, una de las principales universidades del Reino Unido, ha desarrollado un sistema de IA llamado RAVEN.
Esta herramienta está entrenada en un enorme conjunto de datos de simulación, lo que permite distinguir con precisión entre señales de tránsito reales y otros fenómenos astronómicos como el sistema binario.
En los primeros cuatro años de actividad de TESS, RAVEN analizó datos de más de 2,2 millones de estrellas, confirmando así más de 100 planetas nuevos.
Sin detenerse ahí, el sistema también detectó alrededor de 2.000 candidatos planetarios potenciales más, la mitad de los cuales nunca antes habían sido registrados.
Si se verifica, esta cifra podría aumentar significativamente el número total de exoplanetas conocidos, que actualmente ronda los 6.000.
Un punto notable es que RAVEN no solo detecta señales, sino que también tiene la capacidad de auto-verificación en el mismo proceso.
Según los científicos, esto ayuda a aumentar la fiabilidad en comparación con los métodos tradicionales, que requieren muchos pasos de prueba separados.
Gracias a esto, los investigadores pueden procesar los datos a gran escala de manera más consistente y objetiva.
Además de ampliar el mapa de exploración de planetas, la investigación también aporta nuevos conocimientos sobre la estructura de los sistemas planetarios.
Los resultados muestran que alrededor del 10% de las estrellas similares al Sol tienen planetas que orbitan muy cerca, con un período orbital de solo unos 16 días.
Sin embargo, los planetas del tamaño de Neptuno son extremadamente raros en esta región, un fenómeno llamado "desierto de Neptuno".
Este descubrimiento ayuda a los astrónomos a dar por primera vez estimaciones claras sobre el nivel de "vacío" de esta región espacial especial, al tiempo que muestra que la capacidad de TESS se está acercando cada vez más, incluso superando la misión Kepler (de la NASA, lanzada en 2009) en la investigación de poblaciones planetarias.
Los expertos opinan que la aplicación de la IA está cambiando fundamentalmente la forma en que los humanos exploran el universo.
En lugar de pasar muchos años procesando datos, ahora los sistemas inteligentes pueden rastrear millones de señales en poco tiempo, detectando así nuevos mundos que antes estaban casi ocultos en un enorme mar de datos.