El grupo tecnológico Intel acaba de confirmar su participación en el proyecto Terafab iniciado por Elon Musk, marcando un nuevo paso en los esfuerzos por construir un ecosistema de chips para la inteligencia artificial, los robots y el espacio.
Según el anuncio, Intel cooperará con SpaceX y Tesla para desarrollar una fábrica de semiconductores en Texas (EE. UU.).
Sin embargo, el alcance específico de la contribución de Intel aún no se ha anunciado en detalle.
En una publicación en la red social X, Intel enfatizó que la capacidad de diseñar, fabricar y empaquetar chips de alto rendimiento a gran escala ayudará a Terafab a alcanzar el objetivo de producir 1 terawatt (TW) de capacidad informática al año.
Esto se considera una plataforma importante para promover los avances en el campo de la inteligencia artificial y la robótica.
Anteriormente, en marzo, Elon Musk anunció planes de cooperación entre SpaceX y Tesla para desarrollar chips para computación de IA, satélites y centros de datos en el espacio exterior, como parte de su visión a largo plazo.
Sin embargo, construir una planta de semiconductores no es una tarea sencilla. Los proyectos de este tipo suelen costar más de 20 mil millones de dólares y requieren muchos años de implementación, con un sistema de salas limpias y miles de equipos súper precisos.
Este es un campo en el que ni SpaceX ni Tesla tienen experiencia directa.
La participación de Intel se considera por lo tanto una pieza importante para ayudar a hacer realidad Terafab.
La empresa, que alguna vez fue un icono de la industria de semiconductores estadounidense, se está esforzando actualmente por encontrar grandes clientes para expandir su división de fabricación de chips según el modelo de subcontratación.
Este movimiento también muestra que Terafab puede no ser un proyecto completamente nuevo basado en la tecnología única de SpaceX o Tesla, sino que es muy probable que aproveche la capacidad de producción existente de Intel.
Después de la información de cooperación, las acciones de Intel han aumentado más del 3%, lo que refleja las expectativas del mercado sobre el nuevo papel de la compañía en la carrera mundial de chips, donde competidores como Nvidia y AMD están dominando.