Elon Musk está impulsando una idea audaz al querer ubicar centros de datos de inteligencia artificial (IA) en el espacio para resolver el problema de la energía, el refrigeración y los costos operativos cada vez mayores en la Tierra.
Según Reuters, este plan podría acelerarse si la fusión entre SpaceX y la empresa de IA xAI de Musk se hace realidad.
El concepto de centro de datos de IA ubicado en el espacio todavía está en su etapa inicial, pero se espera que pueda revolucionar la industria informática.
Este modelo se basa en cientos de satélites solares conectados en órbita, que juntos procesan enormes volúmenes de computación para sistemas de IA como Grok de xAI o ChatGPT de OpenAI.
Los defensores argumentan que el espacio aporta dos ventajas clave, que son la energía solar casi continua y la capacidad de disipar el calor directamente al entorno espacial, reduciendo así significativamente los costes de refrigeración.
En el contexto de que la IA consume cada vez más energía, esto se considera una dirección potencial para mantener la velocidad del desarrollo tecnológico.
Sin embargo, los expertos espaciales advierten que la comercialización de los centros de datos de IA en órbita todavía tiene muchas barreras.
Los desafíos incluyen los riesgos de los escombros espaciales, la radiación cósmica que puede dañar el hardware, las limitaciones en el mantenimiento directo, así como los costos de lanzamiento de satélites y reemplazo de equipos.
Deutsche Bank predice que proyectos de prueba a pequeña escala podrían aparecer en el período 2027-2028, mientras que las "constelaciones" de satélites grandes solo pueden hacerse realidad en la década de 2030 si las pruebas iniciales tienen éxito.
Musk cree que SpaceX tiene una ventaja estratégica. Esta empresa ha lanzado miles de satélites Starlink y posee la capacidad de lanzamiento de cohetes líder en el mundo.
Hablando en el Foro Económico Mundial en Davos (que tuvo lugar del 19 al 23 de enero de 2026), Musk afirmó que construir un centro de datos de IA que funcione con energía solar en el espacio es "obviamente" y podría convertirse en la opción más barata en los próximos dos o tres años.
SpaceX está considerando un plan de OPI este año, con una valoración que podría superar los 1.000 mil millones de dólares. Se espera que parte del capital recaudado se utilice para desarrollar satélites de centro de datos de IA, ampliando las ambiciones de Musk en la carrera tecnológica global.
No solo Musk, muchos otros gigantes también están apuntando a la computación espacial. Blue Origin de Jeff Bezos investiga centros de datos de IA de gigavatios en órbita, con la expectativa de que el costo será más barato que el de la Tierra en 10-20 años.
Starcloud, respaldado por Nvidia, lanzó el satélite Starcloud-1 que transporta el chip Nvidia H100 al espacio, probando el entrenamiento y la operación del modelo de IA como prueba de su viabilidad.
Google también participa en la carrera con el Proyecto Suncatcher, con el objetivo de conectar satélites solares equipados con procesadores Tensor en una "nube de IA" en órbita.
Mientras tanto, China anunció planes para construir una "nube espacial" en 5 años, con el objetivo de desarrollar una infraestructura de inteligencia digital de gigavatios en el espacio.
A pesar de los muchos desafíos, los centros de datos de IA en el espacio se están convirtiendo gradualmente en un nuevo frente competitivo entre las potencias tecnológicas.