
Según la información publicada en Sciencealert, un grupo de paleontólogos que incluye a Jongyun Jung, Kyung Soo Kim, Lida Xing y Byung-Do Choi acaba de anunciar un descubrimiento especial de huellas fósiles en rocas en Corea del Sur, que muestra la posibilidad de que una antigua especie de reptil volador haya cazado presas en el suelo.
Según un estudio publicado en Scientific Reports, la losa de fósil de más de 106 millones de años de antigüedad conserva las huellas de dos organismos que se mueven continuamente. La primera huella pertenece a un pequeño animal que se mueve lentamente, luego cambia repentinamente de dirección y acelera.
Justo detrás están las huellas de una gran lagartija voladora que se mueve con cuatro patas a una velocidad bastante rápida. Los investigadores creen que esto podría ser una persecución de caza.
A través del análisis de huellas y la comparación con fósiles conocidos, el equipo de investigación identificó que el depredador pertenece a una nueva especie, llamada Jinjuichnus procerus.
Este nombre se da al área de Jinju en Corea del Sur, donde se descubrieron los fósiles. Las huellas de esta especie tienen dedos largos característicos, a diferencia de muchas especies de lagartos voladores que se registraron anteriormente.
Los científicos creen que este reptil volador pertenece al grupo neoazhdarchians, que se cree que tiene la capacidad de moverse con flexibilidad sobre el suelo y cazar animales pequeños.
Las huellas fósiles muestran que el animal se mueve a una velocidad de aproximadamente 2,9 km/h, lo suficientemente rápido como para crear una persecución en el suelo.
Según el equipo de investigación, aunque no se puede afirmar con certeza que las dos criaturas aparecieron al mismo tiempo, muchos detalles como la dirección del movimiento, el cambio en la velocidad de la presa y la distancia entre las huellas muestran una alta probabilidad de que se haya producido una verdadera cacería.
Sin embargo, se considera que este descubrimiento puede ayudar a la comunidad científica a comprender mejor el comportamiento de supervivencia y las estrategias de caza de animales que se extinguieron hace decenas de millones de años.