Una nueva tendencia en las redes sociales que está atrayendo la atención de muchos usuarios es descargar fotos personales y solicitar herramientas de inteligencia artificial (IA) para crear caricaturas basadas en toda la información que la IA conoce sobre los usuarios.
Sin embargo, los expertos advierten que esta tendencia aparentemente inofensiva puede proporcionar datos involuntariamente a los ciberdelincuentes y aumentar el riesgo de fraude en línea.
En plataformas como Instagram, LinkedIn o X, muchos usuarios comparten fotos personales y piden a la IA que cree ilustraciones de sus vidas.
El resultado suele ser imágenes de dibujos animados que muestran a la persona en la oficina, en casa o asociadas a su profesión. Este contenido se difunde rápidamente debido a su creatividad, humor y facilidad de compartir.
Sin embargo, según Adrian Hia, director ejecutivo de la región de Asia-Pacífico de Kaspersky (la marca líder mundial de software de seguridad y antivirus), los requisitos del tipo "crear caricaturas sobre mí basándose en todo lo que sabes de mí" no son simplemente un filtro de imágenes.
Para crear resultados más precisos, los usuarios suelen proporcionar mucha información personal como nombre, título de trabajo, empresa, ciudad de residencia, hábitos diarios o incluso detalles sobre la familia.
El Dr. Sanjay Katkar, codirector ejecutivo de Quick Heal Technologies Limited (la empresa líder de tecnología de la información de la India), dijo que muchas personas no se dan cuenta de que la caricatura es en realidad el resultado de un proceso de síntesis de datos.
Solo una foto puede revelar el rostro, la edad estimada, la etnia o el contexto del lugar de trabajo o residencia.
Cuando se combina con la información personal proporcionada por el usuario en el comando, la IA puede crear un "perfil digital" bastante completo sobre un individuo en solo unos segundos.
Según el experto en ciberseguridad Anurag Mathur (India), combinar imágenes personales con información contextual aumenta el riesgo de ser suplantado o estafado.
Si los delincuentes recopilan fotos e información profesional, pueden crear cuentas falsas de redes sociales o crear perfiles profesionales falsos en muchas plataformas diferentes. Las imágenes también pueden ser utilizadas para crear videos o voces falsas (deepfake).
No se detiene ahí, si el estafador conoce el puesto y la posición de una persona en la organización, puede hacerse pasar por víctima para enviar correos electrónicos o mensajes de texto solicitando transferencias de dinero, proporcionando datos internos a colegas o subordinados.
Del mismo modo, si hay información sobre la familia, los delincuentes pueden crear situaciones de emergencia falsas para manipular las emociones y solicitar apoyo financiero.
Los expertos creen que el mayor valor de estos datos radica en que ayudan a los ciberdelincuentes a ahorrar tiempo en la recopilación de información.
Por lo general, tienen que buscar datos de muchas fuentes públicas como LinkedIn, Instagram o fugas de datos. Pero con las tendencias de la IA, los usuarios sí sí sí recopilan y proporcionan toda esa información en una sola interacción.
Además, al utilizar plataformas de IA, no solo se comparten las fotos finales. Dependiendo de la política del servicio, también se pueden almacenar datos como la foto original, el contenido de la instrucción, el historial de uso o la información técnica como la dirección IP y el dispositivo. Esto significa que el contenido puede durar más de lo que piensa el usuario.
Los expertos recomiendan que los usuarios limiten la provisión de información de identificación personal al utilizar herramientas de IA.
Evita cargar fotos que contengan el logotipo de la empresa, documentos, matrículas de vehículos o lugares fácilmente reconocibles. No compartas información sobre menores ni detalles familiares.
Al mismo tiempo, debes leer atentamente las políticas de seguridad de la plataforma antes de usarla y considerar desactivar la función de guardar historial de chat si es posible.
La tendencia de crear caricaturas con IA puede brindar experiencias interesantes, pero los usuarios deben comprender claramente que cada información compartida puede convertirse en una pieza que ayude a los ciberdelincuentes a construir sus perfiles personales.