En la provincia de Jilin (China), las nuevas cosechadoras de maíz están equipadas con sistemas de control electrónico y pantallas táctiles. Los operadores pueden gestionar múltiples etapas de cosecha en la misma pantalla.
También en esta zona, se está probando un robot autónomo eléctrico para eliminar la maleza en los campos de maíz. Las cámaras del robot escanean los campos, la IA distingue las malas hierbas de los cultivos, luego los rayos láser eliminan la maleza sin afectar el maíz.
El robot, desarrollado por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Truong Xuan y sus socios, tiene una tasa de reconocimiento de cultivos de más del 99,5%. En las pruebas, el dispositivo puede procesar entre 50.000 y 100.000 malas hierbas por hora. Se espera que el robot se produzca en masa a finales de 2026.
Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de la República Popular China (MOA), en el período 2021-2025, la tasa de mecanización integral de las etapas de arado, siembra y cosecha alcanzó el 76,7%. China cuenta actualmente con más de 300.000 drones agrícolas utilizados en todo el país.
En Henan (China), la tecnología del sistema de posicionamiento por satélite Beidou, la red 5G, la nueva energía y los coches autónomos se están integrando en maquinaria agrícola. En Xinjiang (China), los nuevos proyectos se centran en la operación de campos de algodón no tripulados, la siembra inteligente y el control preciso del agua, los fertilizantes y los pesticidas.
Según Xia Xianfei, investigador del Instituto de Mecanización Agrícola de Nanjing de MOA, la tecnología de la información y la IA se están integrando más profundamente en la producción agrícola. Los drones y los robots pueden realizar trabajos pesados y repetitivos, mejorando así la eficiencia del cultivo.
La maquinaria agrícola china también se está llevando al mercado extranjero. Algunas cosechadoras de algodón se han exportado a la región de Asia Central y se han ajustado para adaptarse a las condiciones de cultivo locales.