1. Repollo
El repollo pertenece a la familia de las verduras y proporciona vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes. El repollo blanco, verde y rojo puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre, reducir el riesgo de daño renal y hepático, y prevenir el estrés oxidativo y la obesidad.
En cuanto a la nutrición, una taza (70 g) de repollo savoy picado contiene 6 mg de sodio, 119 mg de potasio, 18 mg de fósforo y 0,9 g de proteína.
2. Pollo sin piel
La pechuga de pollo sin piel es una buena opción porque tiene menos grasa que la carne de pollo sin piel. En cuanto a los ingredientes, 85 gramos de pechuga de pollo sin piel, cocinada, contienen 64 mg de sodio, 220 mg de potasio, 196 mg de fósforo y 27 g de proteína.
3. Pimientos
El pimiento contiene muchas vitaminas A, C y otros antioxidantes, pero muy poco potasio. Estos nutrientes juegan un papel importante en la función inmunológica, que está estrechamente relacionada con las enfermedades renales.
Un pimiento rojo mediano (119 g) proporciona nutrientes que incluyen menos de 2,5 mg de sodio, 213 mg de potasio, 27 mg de fósforo y 1 g de proteína.
4. Cebolla
La cebolla es un alimento que aporta un sabor rico y no contiene sodio para los platos en la dieta de las personas con enfermedad renal. Saltear cebollas con ajo, aceite de oliva y hierbas puede realzar el sabor del plato sin afectar la salud de tus riñones.
Las cebollas proporcionan vitamina C, manganeso y vitaminas del grupo B, incluido el folato. También contienen fibra prebiótica que ayuda a mantener un sistema digestivo saludable nutriendo bacterias beneficiosas en el intestino. Una cebolla pequeña (70 g) contendrá 3 mg de sodio, 102 mg de potasio, 20 mg de fósforo y 0,8 g de proteína.
5. rábano
La remolacha es una verdura crujiente, que proporciona una rica adición nutricional a la dieta de las personas con enfermedad renal. Contienen muy poco potasio y fósforo, pero proporcionan otros nutrientes importantes como folato y vitamina C. El ligero sabor picante de la remolacha contribuye a aportar un sabor rico a los platos bajos en sodio.
En cuanto al contenido nutricional, media taza (58 g) de rábano en rodajas contiene 23 mg de sodio, 135 mg de potasio, 12 mg de fósforo y 0,4 g de proteína.