La artemisa contiene muchos compuestos con fuertes propiedades biológicas como flavonoides, polifenoles y aceites esenciales. El extracto de artemisa tiene un alto contenido de flavonoides y muestra una clara actividad antioxidante y antiinflamatoria.
Estos compuestos flavonoides no solo ayudan a neutralizar los radicales libres, sino que también juegan un papel importante en la regulación de las enzimas relacionadas con el metabolismo de las purinas, el proceso de producción de ácido úrico.
Esta es una base científica importante para explicar por qué la artemisa se usa en el folclore para apoyar a las personas con gota.
Los documentos generales sobre hierbas medicinales de la Organización Mundial de la Salud también señalan que la artemisa tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que contribuye a proteger los tejidos y órganos del daño metabólico.
Un estudio de 2024 demostró que el extracto de artemisa tiene la capacidad de inhibir la enzima xanthine oxidasa, una enzima clave en la producción de ácido úrico.
El estrés oxidativo y la inflamación crónica alteran el metabolismo de las purinas y agravan la hiperuricemia. La artemisa con alto contenido de polifenoles ayuda a reducir las reacciones inflamatorias y proteger las células, apoyando así indirectamente la estabilización de los niveles de ácido úrico.
Por otro lado, los bioactivos pueden mejorar la función de filtración de los riñones y regular los transportadores de ácido úrico, ayudando a aumentar la excreción a través de la orina. Este es un mecanismo importante para ayudar a reducir la acumulación de ácido úrico en el cuerpo.
No solo ayuda a reducir el ácido úrico, la artemisa también tiene un claro efecto antiinflamatorio. La investigación experimental muestra que compuestos como la quercetina y la luteolina en la artemisa pueden inhibir los mediadores inflamatorios, reduciendo así la hinchazón y el dolor articular.
La artemisa se puede utilizar de forma flexible en la dieta diaria:
huevos fritos con artemisa, sopa de artemisa con carne o pollo
Té de artemisa: usar hojas secas para infusionar agua para beber
Decocción: utilizada en remedios populares
El uso en forma de alimento ayuda a garantizar la seguridad y aprovechar los principios activos biológicos naturales.
Sin embargo, la artemisa puede afectar al sistema nervioso e interactuar con algunos medicamentos si se usa en dosis altas. Las mujeres embarazadas, las personas con enfermedad hepática o renal crónica deben consultar a un médico antes de usarla con regularidad.