Hinchazón de piernas más evidente por la noche
Los riñones juegan un papel en la eliminación del exceso de líquido del cuerpo. Cuando esta función disminuye, el líquido se acumulará en los tejidos, causando hinchazón en los tobillos, los pies o las pantorrillas. El edema suele ser más pronunciado por la noche, especialmente después de un largo día de pie o sentado. Esto puede ser un signo relacionado con un trastorno de la función renal o cardiovascular.
Despertarse para orinar varias veces por la noche
La nicturia nocturna es una de las manifestaciones tempranas y bastante comunes cuando la función renal disminuye. En personas sanas, los riñones concentran la orina por la noche para limitar el despertar. Sin embargo, cuando este órgano funciona mal, el proceso de regulación se altera, lo que te obliga a despertarte para orinar muchas veces, interrumpiendo el sueño y afectando la salud en general.
Además, la orina con mucha espuma puede estar relacionada con un exceso de proteínas (albúmina) debido a la mala filtración renal. Si aparece sangre en la orina, esto también puede ser un signo de advertencia de cálculos renales, infección u otros problemas graves.
Hinchazón, sueño lento.
Cuando los riñones funcionan mal, el cuerpo puede carecer de la hormona eritropóyetina, un factor necesario para producir glóbulos rojos. Esto provoca anemia, lo que te hace sentir cansado y con dificultad para respirar. Además, la acumulación de líquido en el cuerpo debido a la mala filtración renal también puede afectar los pulmones, causando sensación de pesadez en el pecho y dificultad para respirar, especialmente al dormir.
Picazón en la piel, molestias al dormir
Cuando los riñones se deterioran, los desechos no se eliminan por completo y se acumulan en la sangre, causando picazón en la piel, especialmente notable por la noche. Esta sensación puede hacer que el paciente se retuerza y tenga dificultades para dormir.
Síndrome de piernas inquietas por la noche
El síndrome de piernas inquietas (SPL) es común en personas con enfermedades renales. Las personas con el síndrome tienen una sensación de inquietud, malestar y siempre quieren mover las piernas, especialmente al descansar. Esta condición puede estar relacionada con un desequilibrio del hierro o la acumulación de toxinas en el cuerpo. Tener que moverse continuamente interrumpe el sueño, lo que puede provocar fácilmente fatiga y agotamiento al día siguiente.