No mezcle muchos tipos de bebidas alcohólicas.
Beber entre varios tipos de alcohol y cerveza (alcohol fuerte, cerveza, cócteles...) dificulta que el cuerpo se adapte a los niveles de alcohol en constante cambio. Esto hace que el hígado y los riñones tengan que trabajar más duro para tratar las toxinas, al tiempo que aumenta el riesgo de deshidratación y trastornos metabólicos. Debes elegir un tipo de bebida y controlar la ingesta a un nivel moderado.
Control de la cantidad de alcohol consumida
El consumo de alcohol y cerveza debe ser moderado, adecuado a la condición física de cada persona, evitando beber apresuradamente durante un corto período de tiempo o durante muchos días consecutivos. Cuando se consume demasiado alcohol, los riñones deben funcionar continuamente para filtrar y eliminar los metabolitos nocivos, lo que con el tiempo deteriora la función renal. Beber lentamente, dividir la cantidad de alcohol y cerveza y no obligar a beber ayuda al cuerpo a tener suficiente tiempo para adaptarse, reduciendo el riesgo de sobrecarga para los riñones y otros órganos.
Apoyo corporal antes, durante y después de beber
Comer ligeramente antes de beber alcohol o beber al mismo tiempo es una forma sencilla de ayudar a ralentizar la absorción de alcohol en la sangre. Mientras bebes, debes alternar el alcohol con agua filtrada para limitar la deshidratación y reducir los niveles de alcohol en el cuerpo.
Después de beber, es necesario reponer suficiente agua para ayudar a los riñones a eliminar toxinas, aumentar la cantidad de orina y reducir el riesgo de micción frecuente y orina oscura. Se puede complementar con electrolitos, jugo de frutas frescas o sopa diluida para ayudar al cuerpo a recuperarse más rápido.
Evitar el abuso de medicamentos para la resaca
Muchas personas tienen la costumbre de usar medicamentos para aliviar el alcohol después de beber cerveza y alcohol para reducir el malestar. Sin embargo, el uso incorrecto de medicamentos puede aumentar la carga sobre los riñones, especialmente los medicamentos que se metabolizan a través de los riñones. Solo se deben usar medicamentos cuando sea realmente necesario y según el asesoramiento del personal médico.
Elegir alcohol y cerveza de calidad garantizada
Priorizar el uso de alcohol y cerveza de origen claro, de calidad garantizada, evitar las bebidas alcohólicas sin etiqueta o mezcladas con impurezas nocivas. Estos productos pueden causar intoxicación, aumentando el riesgo de daño renal agudo.
Además, mantener hábitos de vida saludables como dormir lo suficiente, comer muchas verduras y frutas ricas en antioxidantes y limitar el consumo de sal ayudará a que los riñones se recuperen mejor después de la exposición al alcohol. Las personas con enfermedad renal, presión arterial alta o diabetes deben limitar especialmente el alcohol y la cerveza para evitar que la enfermedad empeore.
Mantén el hábito de hacer ejercicio ligero después de la diversión.
Caminar ligeramente, hacer ejercicio moderado ayuda a aumentar la circulación sanguínea, apoya el proceso de metabolismo y eliminación del alcohol del cuerpo. Evita tumbarte inmediatamente después de beber mucho alcohol porque es fácil causar estancamiento circulatorio, ralentizando el proceso de filtración de los riñones.