Además de tomar medicamentos según las indicaciones de un médico, la dieta juega un papel importante en el control de la presión arterial. Entre ellos, se recomienda incluir en el menú pescados ricos en omega-3 debido a sus beneficios para la salud cardiovascular.
El omega-3 es un grupo de ácidos grasos poliinsaturados, que incluyen EPA y DHA, que abundan en pescados grasos como el salmón, la caballa, el arenque, las sardinas y el atún. Muchos estudios demuestran que el omega-3 puede ayudar a reducir la inflamación, mejorar la función vascular y apoyar la hipotensión en algunas personas.
Los expertos en nutrición recomiendan que los adultos coman pescado, especialmente pescado graso, al menos dos veces por semana para mejorar la salud cardiovascular.
Para las personas con presión arterial alta, es muy importante elegir el tipo de pescado correcto y el método de procesamiento adecuado. Priorice los pescados frescos como el salmón, la caballa o las sardinas en lugar de los productos de pescado procesados con alto contenido de sal. La sal es un factor que puede aumentar la presión arterial, por lo que los platos como el pescado seco, el pescado enlatado con mucha sal o el pescado ahumado deben limitarse.
El método de preparación también afecta los beneficios para la salud. Cocinar al vapor, hervir, asar o freír a la sartén con poco aceite son métodos recomendados. Por el contrario, los platos de pescado frito en aceite pueden aumentar la grasa y las calorías, lo que no es beneficioso para controlar el peso y la presión arterial.
Al cocinar, se deben utilizar especias naturales como cebolla, ajo, jengibre, limón o hierbas aromáticas para realzar el sabor en lugar de usar demasiada sal o salsa salada.
Una porción de pescado de unos 100-150 gramos por comida, de 2 a 3 comidas por semana, suele ser adecuada para la mayoría de los adultos. Combinar el pescado con verduras verdes, cereales integrales y frutas frescas ayudará a construir una dieta equilibrada, rica en potasio y fibra, nutrientes beneficiosos para controlar la presión arterial.
El pescado rico en omega-3 es una opción alimenticia beneficiosa para las personas con presión arterial alta. Comer pescado regularmente, elegir una fuente de pescado adecuada y prepararlo de forma saludable puede contribuir a apoyar la salud cardiovascular y mejorar la eficacia del control de la presión arterial a largo plazo.