La dieta por la noche, por lo tanto, puede afectar significativamente la calidad del sueño.
Elegir los alimentos adecuados no solo ayuda a controlar el azúcar en sangre, sino que también ayuda al cuerpo a relajarse y mantener un sueño estable.
En primer lugar, las personas con diabetes deben priorizar una cena moderada, rica en fibra y proteínas, en lugar de comer demasiados carbohidratos refinados.
Las verduras, los frijoles, el pescado, la carne de ave sin piel, los huevos o el tofu son opciones adecuadas. La fibra ayuda a ralentizar la absorción de carbohidratos, mientras que las proteínas contribuyen a crear una sensación de saciedad duradera, limitando el hambre nocturna.
Si necesitas una comida ligera antes de acostarte, puedes considerar una pequeña cantidad de yogur natural, un poco de nueces como almendras o nueces, o una pequeña cantidad de alimentos ricos en proteínas. Sin embargo, la dieta debe ajustarse según la ingesta total de carbohidratos del día y el plan de control de azúcar en sangre de cada persona.
Por el contrario, las personas con diabetes deben limitar los dulces, el té con leche, los refrescos, los jugos azucarados y los alimentos ricos en carbohidratos por la noche. Estos alimentos pueden provocar un rápido aumento del azúcar en sangre y hacer que las comidas sean demasiado energéticas. El café, el té fuerte y las bebidas con cafeína también deben evitarse por la tarde y noche si estos tipos dificultan el sueño del paciente.
Un punto importante es que la calidad del sueño también depende de la hora de la comida, la cantidad de comida, el ejercicio, el estrés y el control del azúcar en sangre en general. Las personas que están usando insulina o medicamentos que corren el riesgo de causar hipoglucemia deben tener especial cuidado con saltarse comidas o comer más sin permiso antes de acostarse.
Para dormir mejor, las personas con diabetes deben construir una cena equilibrada, priorizando verduras verdes, proteínas magras, grasas saludables y carbohidratos ricos en fibra con una dieta adecuada. Además, es necesario limitar los dulces y la cafeína por la noche.
Si te despiertas con frecuencia por hambre, sudoración, temblores o sospechas de hipoglucemia nocturna, debes hablar con tu médico para que te evalúe y ajuste tu régimen de tratamiento, en lugar de aumentar tu ingesta de alimentos antes de acostarte.