El sashimi de salmón es un plato popular gracias a su sabor fresco, rico en proteínas y que proporciona algunas grasas insaturadas beneficiosas.
Sin embargo, para las personas con enfermedad renal, comer sashimi debe considerarse con más cuidado.
Dependiendo del grado de disminución de la función renal, la dieta de cada persona puede ser diferente. Por lo tanto, no se debe asumir que el salmón sea un alimento que debe evitarse por completo.
Lo primero que los pacientes renales deben tener en cuenta es la cantidad de proteína en su dieta. El salmón es rico en proteínas, mientras que a algunas personas con enfermedad renal crónica sin diálisis se puede recomendar controlar la cantidad de proteínas para reducir la carga metabólica sobre los riñones.
Por el contrario, las personas que están en diálisis a menudo tienen diferentes necesidades de proteínas. Por lo tanto, comer sashimi debe estar dentro de la ingesta total de proteínas recomendada por el médico o el nutricionista, en lugar de solo evaluar si el salmón es un alimento "bueno" o "malo".
Además de las proteínas, el fósforo y el potasio también son sustancias de interés para algunas personas con enfermedad renal. Cuando la función renal disminuye, la capacidad de equilibrar estos minerales puede verse afectada.
El salmón contiene tanto fósforo como potasio, por lo que las personas a las que se les pide que limiten estas dos sustancias deben prestar atención a la dieta y la frecuencia de uso. En particular, no deben aumentar arbitrariamente la cantidad de salmón solo porque quieran complementar con omega-3.
Otro problema importante es la seguridad alimentaria. El sashimi utiliza pescado crudo, por lo que existe un mayor riesgo de infección bacteriana o parásito que el pescado cocido.
Las personas con enfermedades crónicas o mala salud deben tener especial cuidado con los alimentos crudos. Si quieren comer salmón, elegir pescado bien cocido suele ser una opción más segura.
Además, la salsa de soja, la salsa para mojar y los acompañamientos pueden contener bastante sodio. Las personas con enfermedad renal, especialmente aquellas con presión arterial alta o edema, a menudo necesitan controlar la cantidad de sal en su dieta. Por lo tanto, se deben limitar las salsas saladas y evitar comer sashimi junto con demasiados alimentos procesados.
Las personas con enfermedad renal no necesariamente tienen que eliminar el sashimi de salmón en todos los casos, pero deben basarse en la etapa de la enfermedad, la función renal, los resultados de las pruebas y la dieta personalizada.
Cuando no esté claro si necesita limitar las proteínas, el potasio o el fósforo o no, los pacientes renales deben consultar a un médico o nutricionista antes de incluir este plato en su dieta.