1. Frutas secas
El albaricoque es un alimento rico en potasio (especialmente el albaricoque seco), por lo que debe evitarse incluir en la dieta de las personas con enfermedad renal. Cada 165 g de albaricoque crudo proporciona más de 400 mg de potasio; y 130 g de albaricoque seco proporcionan más de 1.500 mg de potasio.
Los dátiles, las uvas y las ciruelas secas también tienen un alto contenido de potasio, lo que no es adecuado para personas con enfermedad renal. Se estima que 174 g de ciruelas secas proporcionan 1.270 mg de potasio. Solo 4 dátiles proporcionan 668 mg de potasio.
2. Comida enlatada, comida rápida
Los alimentos enlatados como sopa, frijoles, verduras... contienen altos niveles de sodio, debido a que se agrega sal para aumentar la vida útil de los alimentos. Por lo tanto, se recomienda a las personas con enfermedad renal que limiten o eviten usar alimentos enlatados. Del mismo modo, los alimentos instantáneos como fideos instantáneos, pizza congelada... también contienen mucho sodio, las personas con enfermedad renal deben evitar usarlos.
3. Carne procesada
Se cree que la carne procesada está relacionada con enfermedades crónicas (incluidas las enfermedades renales) y a menudo se considera un alimento perjudicial para la salud debido a su contenido de conservantes. La carne procesada es carne que ha sido salada, seca o enlatada, como: tocino, salchicha, carne seca... La carne procesada suele contener mucha sal en su composición, principalmente para realzar el sabor y aumentar el tiempo de conservación. Si la dieta contiene mucha carne procesada, el cuerpo puede consumir un exceso de sodio.
La carne procesada también tiene un alto contenido de proteínas. Si un médico le pide que controle la cantidad de proteína que ingiere, las personas deben limitar el consumo de carne procesada.
4. Órganos de animales
Los órganos internos de los animales (como los riñones, el hígado, el corazón... del ganado/la aves de corral) suelen contener altos niveles de purinas. Comer demasiado este tipo de alimento puede aumentar los niveles de ácido úrico en la orina, lo que plantea un riesgo potencial de formación de cálculos renales.
5. Alimentos encurtidos
Los alimentos encurtidos también se consideran malos para los riñones. Por lo general, se utiliza una gran cantidad de sal en el proceso de encurtido de los alimentos, por ejemplo, un tallo de melón puede contener unos 283 mg de sodio.
6. Alcohol
Beber mucho alcohol puede tener un impacto negativo en la función renal. Las personas con enfermedad renal deben limitar el consumo de alcohol. Debido a que el alcohol puede afectar la capacidad de mantener el equilibrio de agua y electrolitos en los riñones. Esto conduce a una disminución de la función renal, aumentando el riesgo de formación de cálculos renales. Además, la formación de cálculos renales también puede ocurrir debido a la deshidratación al beber alcohol.
7. Algunos tipos de mariscos
Los calamares, las vieiras... suelen contener muchas purinas en su composición. Consumir muchas purinas aumentará los niveles de ácido úrico en la sangre, promoviendo la formación de cálculos renales. Por lo tanto, algunos mariscos también se consideran alimentos que no son buenos para los riñones. Si tiene una enfermedad renal, los pacientes deben limitar la inclusión de estos mariscos en su dieta.
Las gambas congeladas, las gambas envasadas... suelen contener sal para realzar el sabor y contienen conservantes ricos en sodio. Por ejemplo, se suele añadir tripolifosfato de sodio para ayudar a reducir la pérdida de humedad al descongelar. Una porción de 85 g de gambas congeladas sin polvo puede contener hasta 800 mg de sodio. Las gambas fritas y las gambas en polvo también tienen una salinidad similar.
Se estima que 85 g de atún enlatado contienen un promedio de aproximadamente 247 mg de sodio. Las personas con enfermedad renal también deben tener cuidado al usar este tipo de alimento.