Postura de cobra
Esta postura ayuda a estirar la zona abdominal, estimula la actividad del hígado y apoya el proceso metabólico en el cuerpo.
Cómo hacerlo: Túmbate boca abajo en la alfombra, con las manos a la altura del pecho, con las palmas boca abajo. Junta las piernas, extiende y apunta los dedos de los pies hacia atrás. Inhala profundamente, usando la fuerza de los brazos para levantar el pecho del suelo, creando una ligera curvatura en la espalda. Mira hacia arriba mientras el abdomen inferior todavía toca la alfombra. Mantén durante unos 10 segundos y luego baja lentamente el cuerpo al exhalar.
Postura del puente
Este movimiento ayuda a estirar el abdomen, apoya el sistema digestivo y promueve el flujo sanguíneo a los órganos internos.
Cómo hacerlo: Acuéstese boca arriba, doble las rodillas y coloque los pies en el suelo. Extienda los brazos a lo largo del cuerpo, con las palmas hacia abajo. Apriete los músculos abdominales, utilice la fuerza de las caderas y los muslos para levantar las caderas hacia arriba, formando una ligera curva desde los hombros hasta las rodillas. Mantenga la posición durante 4-5 segundos antes de bajarse lentamente.
Postura del barco
Este es un movimiento que ayuda a fortalecer los músculos abdominales, al tiempo que apoya el sistema digestivo y el proceso de eliminación de toxinas del cuerpo.
Cómo hacerlo: Siéntate en una alfombra con las piernas extendidas hacia adelante, la espalda recta. Coloca las manos a ambos lados de las caderas, las palmas presionadas contra el suelo. Exhala, encoge lentamente las rodillas y levanta las piernas del suelo, creando un ángulo de unos 45 grados. Al mismo tiempo, levanta las manos hacia adelante o hacia arriba, abre el pecho y mantén la espalda recta. Mantén la postura durante 10-20 segundos y luego vuelve a la posición inicial.
Postura del bebé
Esta postura relajante puede ayudar a reducir el estrés, al tiempo que crea condiciones para que los órganos abdominales se masajeen suavemente, apoyando la función digestiva y hepática.
Cómo hacerlo: Siéntate en los talones en posición de rodillas. Inhala, levanta los brazos por encima de la cabeza. Exhala y doble lentamente hacia adelante hasta que la frente toque la alfombra. Abre las rodillas si es necesario para crear una sensación de comodidad para las caderas y el abdomen. Mantén la espalda extendida de forma natural y respira uniformemente durante todo el proceso.
Postura del perro boca abajo
Esta es una de las posturas de yoga populares que ayuda a mejorar la circulación sanguínea y apoya la actividad de muchos órganos como el hígado, los riñones, el estómago y la vejiga.
Cómo hacerlo: Comience en posición de rodillas con las manos apoyadas. Use ambas manos y rodillas como apoyo, mantenga la espalda recta. Levante lentamente las caderas, extienda las piernas y los brazos para que el cuerpo forme una forma de V invertida. Abre ambas manos al ancho de los hombros, los dedos hacia adelante. Relaje el cuello y mire hacia los dedos de los pies. Mantenga la posición durante unos 8-10 respiraciones.