Además de seguir el tratamiento según las instrucciones del médico, la dieta juega un papel importante en el apoyo a la estabilización de la presión arterial. En particular, la cena debe construirse de manera razonable porque es la última comida del día, lo que afecta el proceso de descanso y el metabolismo del cuerpo.
Las personas con presión arterial alta deben priorizar los alimentos ricos en potasio, magnesio y fibra en la cena. Las verduras como las espinacas, el brócoli, la espinaca de agua, el bok choy o las verduras hervidas y al vapor proporcionan muchas vitaminas y minerales, y también ayudan a limitar la ingesta de calorías en el cuerpo.
El potasio tiene el efecto de ayudar a equilibrar los niveles de sodio, contribuyendo así a mantener la presión arterial dentro de los límites apropiados. Frutas como plátanos, kiwis o naranjas se pueden usar en cantidades moderadas como postre, dependiendo de las necesidades nutricionales y el estado de salud de cada persona.
Las fuentes de proteínas en la cena también deben elegirse cuidadosamente. El pescado, especialmente los tipos de pescado ricos en ácidos grasos omega-3, la carne de ave sin piel, el tofu y los frijoles son los alimentos adecuados. Estas fuentes de proteínas suelen contener menos grasas saturadas que la carne roja y pueden ayudar a mantener la salud cardiovascular cuando se combinan con una dieta equilibrada. Además, los cereales integrales como el arroz integral, la avena o el pan integral también son buenas opciones porque son ricos en fibra, ayudan a crear una sensación de saciedad duradera y ayudan a controlar el peso.
Por el contrario, las personas con presión arterial alta deben limitar los alimentos ricos en sal, como alimentos procesados, conservas, tocino, encurtidos o platos con muchos condimentos. Consumir demasiado sodio puede aumentar la presión arterial y reducir la eficacia de los tratamientos. Al mismo tiempo, la cena no debe ser demasiado grasosa, frita o comer demasiado justo antes de acostarse porque puede afectar la digestión y la calidad del sueño.