El modelo de prueba en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Tràm Chim (provincia de Đồng Tháp) que tuvo lugar a mediados de abril de 2026 abrió una nueva dirección en el tratamiento de la paja después de la cosecha: el uso de microorganismos combinados con enzimas para descomponer la paja directamente en los campos, en lugar de quemarla como era habitual durante mucho tiempo.
Según la Dra. Nguyen Thi Ngoc Truc, experta en microbiología agrícola (Instituto de Investigación de Frutas del Sur), quien diseñó la técnica para este método, el mecanismo de la solución se basa en la "aceleración" del proceso de descomposición natural de la paja.
Específicamente, las líneas de microorganismos tienen la capacidad de descomponer la celulosa, el principal componente de la paja. Al mismo tiempo, se complementa la enzima celulosa para descomponer directamente esta estructura, lo que ayuda a que el proceso de descomposición se produzca más rápido. Gracias a esto, la paja se puede procesar en unas 3 semanas, de acuerdo con el calendario de siembra de la nueva cosecha.
No solo se detienen en la descomposición, las cepas microbianas también aportan muchos otros beneficios como la resistencia a los patógenos, la fijación de proteínas, la disolución de fósforo, contribuyendo a complementar la nutrición y mejorar el ecosistema del suelo.

En particular, la solución combina tanto microorganismos aerogénicos como anaeróbicos para adaptarse a las condiciones del campo. Entre ellos, Trichoderma actúa eficazmente en un ambiente con oxígeno, descomponiendo la parte de la paja en la superficie del campo; mientras que Bacillus trata la parte de la paja en condiciones de inundación y falta de oxígeno. Esta combinación ayuda a que el proceso de descomposición se produzca uniformemente en todo el campo.
En comparación con la costumbre de quemar cobre, el nuevo método aporta muchos beneficios claros. En primer lugar, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y limita la contaminación ambiental. Más importante aún, la paja, que se considera chatarra, se "devuelve" a la tierra como una valiosa fuente orgánica.
La paja se puede considerar como el'oro' de los campos. Quemar paja es desechar un recurso muy grande", enfatizó el Dr. Truc. Según ella, el tratamiento de la paja con microorganismos puede ayudar a reducir aproximadamente el 25% de los fertilizantes químicos, al tiempo que mejora la fertilidad y aumenta los microorganismos beneficiosos en el suelo.
Una de las principales preocupaciones de los agricultores es el tiempo de procesamiento. Sin embargo, según el grupo de investigación, esta solución puede satisfacer los requisitos de producción gracias a la técnica de multiplicación de microorganismos directamente en el campo. A partir de la cantidad inicial de microorganismos, los agricultores pueden multiplicar alrededor de 100 veces, lo que ayuda a aumentar la densidad de microorganismos y a acortar el tiempo de descomposición.
Además, el costo también se considera bajo y accesible. Con solo alrededor de 1 kg de microorganismos originales, los agricultores pueden multiplicarlos en una solución utilizada para todo el campo, lo que genera una mayor eficiencia en comparación con los métodos tradicionales.

No solo se detiene en una solución técnica, este modelo también muestra el potencial de la aplicación de la tecnología en la agricultura. El control de factores como la humedad, el pH, la proporción de nutrientes o el seguimiento del proceso de descomposición se puede estandarizar completamente, avanzando hacia la integración con los sistemas de gestión de cultivos, la base de la agricultura digital y la producción de arroz reduciendo las emisiones.
En cuanto a las perspectivas, la Dra. Nguyen Thi Ngoc Truc cree que la solución puede reemplazar por completo el hábito de quemar campos en un futuro no muy lejano, si se implementa de manera sincrónica. Sin embargo, para replicar, es necesario fortalecer la capacitación, el apoyo técnico y la difusión de la conciencia, ayudando a los agricultores a cambiar del hábito de "quemar" a "reutilizar".
En el contexto de que la industria arrocera se enfrenta a la necesidad de una transición verde y un desarrollo sostenible, el tratamiento de la paja de arroz con microorganismos no solo resuelve el problema ambiental, sino que también abre una nueva dirección: convertir los subproductos en recursos, introducir tecnología en los campos y mejorar el valor de la producción agrícola.