¿Cuánto tiempo existen los probióticos en el cuerpo?
Según la farmacéutica Sara Hoffman, experta en farmacología clínica en Estados Unidos, la mayoría de las cepas de bacterias beneficiosas en los probióticos solo existen por un corto tiempo. Después del uso, el cuerpo suele tardar de uno a dos días en "registrar" su presencia en el sistema digestivo.
Estudios en adultos sanos muestran que las bacterias beneficiosas pueden detectarse en las heces solo uno o dos días después de la primera dosis. Después de dejar de suplementar, generalmente persisten de tres a seis días más antes de disminuir gradualmente. Algunas cepas especiales pueden durar hasta dos semanas o más en algunas personas.
La farmacéutica Gurdeep S. Sareen, que trabaja en la Facultad de Farmacia de la Universidad Pacific (EE. UU.), dijo que la mayoría de los probióticos no "reciben" durante mucho tiempo en el intestino. "Funcionan como huéspedes temporales, apoyando el microbioma intestinal en lugar de convertirse en un componente fijo", comentó.
¿Por qué difieren los tiempos de supervivencia de las bacterias beneficiosas?
El tiempo que los probióticos permanecen en el cuerpo no es el mismo entre los individuos. Uno de los factores importantes es la velocidad de la digestión. Cuando los alimentos se mueven rápidamente a través del intestino, las bacterias beneficiosas también se eliminan antes. Por el contrario, un sistema digestivo lento puede ayudarles a sobrevivir más tiempo.
Además, el microbioma intestinal existente actúa como una "barrera biológica". Cada persona tiene billones de bacterias en el intestino, compitiendo por espacio y nutrición. Esto hace que algunos cuerpos sean receptivos a las bacterias beneficiosas, mientras que otros limitan su existencia.
Otros factores como el tipo de cepa de bacterias, la dosis utilizada y, especialmente, el uso de antibióticos también pueden cambiar el entorno intestinal. Los antibióticos tienen la capacidad de debilitar el microbioma natural, afectando así la forma en que funcionan los probióticos en el cuerpo.
Los probióticos tienden a mantener concentraciones estables cuando se complementan regularmente cada día. Sin embargo, cuando se deja de usar, la cantidad de bacterias beneficiosas generalmente disminuye rápidamente al nivel inicial después de solo unos días o semanas.
Aunque es relativamente seguro para personas sanas, los probióticos aún deben usarse con precaución en personas con inmunodeficiencia, enfermedades graves o en tratamiento intensivo. Los expertos recomiendan consultar al personal médico antes de usarlos en estos casos.
Elegir productos con evidencia clínica clara y evaluar la eficacia después de un período de uso también es necesario para garantizar los beneficios reales para la salud.