En el contexto de que la industria del turismo se ve afectada por las tensiones geopolíticas, especialmente los conflictos en Oriente Medio, Tailandia está considerando restaurar la propuesta de apoyar a los turistas internacionales con vuelos nacionales gratuitos.
Según este plan, los turistas extranjeros que compren billetes internacionales a Tailandia a precios normales recibirán un billete de ida y vuelta nacional, para animarlos a extender su estancia y gastos en muchos destinos nacionales.
La propuesta se presentó anteriormente bajo el gobierno anterior, pero no se ha implementado y actualmente está siendo presentada por las agencias funcionales al nuevo gobierno para su consideración.

La Sra. Thapanee Kiatphaibool, Directora General de la Autoridad de Turismo de Tailandia (TAT), dijo que esta es una de las soluciones para responder al riesgo de disminución de la demanda de turismo de larga distancia, cuando los factores de inestabilidad internacional pueden afectar las operaciones de aviación y la psicología de los turistas.
Según la evaluación de la Autoridad Nacional de Turismo de Tailandia, si el conflicto dura más de 8 semanas, el país podría perder alrededor de 596.000 llegadas de turistas internacionales, lo que equivale a pérdidas de alrededor de 40.900 millones de baht (aproximadamente 1.290 millones de dólares estadounidenses) en ingresos.
En algunas localidades, el impacto ha comenzado a aparecer. La Asociación de Hoteles de la provincia de Phangnga dijo que el número de turistas europeos a la zona ha disminuido significativamente, con daños estimados en casi 1.700 millones de baht (más de 52 millones de dólares).
Ante esta situación, las autoridades de la industria turística tailandesa están preparando medidas de contingencia adicionales para compensar la escasez de turistas de mercados lejanos como Europa y Estados Unidos.
En los dos primeros meses de 2026, Tailandia recibió alrededor de 6,5 millones de llegadas de turistas internacionales, una disminución del 4,2% en comparación con el mismo período del año anterior, una señal de que la presión para la recuperación del turismo sigue siendo grande en el futuro.