El baño suele ser un espacio modesto en la casa, pero debe limpiarse con regularidad. Organizar cuidadosamente evitará que esta zona se desordene o cree condiciones para el crecimiento de bacterias. Un espacio de baño limpio aportará una relajación cómoda y positiva para la salud de la familia.
En consecuencia, las amas de casa pueden aplicar algunos principios básicos para ayudar a que el trabajo de limpieza del baño que no lleva demasiado tiempo se vuelva más eficaz y ligero.
Eliminar los objetos menos utilizados
El primer principio para tener un espacio aireado es eliminar las cosas que se usan menos. Las amas de casa suelen tener la costumbre de almacenar muchas botellas de champú, cosméticos que están cerca o caducados, o artículos olvidados.
Revise y tire los artículos caducados o poco utilizados. Para los productos que están a punto de caducar, priorice usarlos todos antes de comprar uno nuevo. Reducir la cantidad de artículos en los estantes del baño ayudará a que el espacio se vea más amplio y aireado. Este es un paso importante para ayudar a que el proceso de limpieza y limpieza del baño sea rápido y ordenado.
Cuelga los utensilios de limpieza en los estantes
Una de las principales razones por las que el baño parece desordenado es dejar herramientas de limpieza desordenadas en el suelo. Los trapeadores, las escobas de baño o los guantes de goma cuando se colocan bajo un suelo de baldosas húmedo son antiestéticos y tienen un olor desagradable.
La solución óptima es colgar los utensilios de limpieza en los estantes instalando barras de suspensión, ganchos de pared resistentes o soportes especiales en lugares apartados pero aireados.
Colgar los artículos en alto ayudará a que el baño esté ordenado y aireado. Cuando el suelo está completamente despejado, limpiar el suelo no lleva demasiado tiempo a las amas de casa, y todo se vuelve más limpio.
Aprovechar el espacio de almacenamiento vertical
Para los baños pequeños y estrechos, es necesario aprovechar los espacios vacíos de las paredes. En lugar de exhibirlos por todas partes en la superficie del fregadero, utiliza estantes de pared o armarios de espejos para guardar los muebles.
Las amas de casa deben clasificar los artículos según la frecuencia de uso. Los artículos de uso diario comunes como cepillos de dientes, pasta de dientes deben colocarse en un lugar asequible. Por el contrario, los artículos de reserva como toallas nuevas, papel higiénico o detergente deben guardarse cuidadosamente en estantes altos o en armarios cerrados.
Esta disposición ayudará a que la superficie interior del baño esté siempre seca y fácil de limpiar diariamente. La orden proviene del hecho de que todos los artículos están dispuestos en su propio lugar fijo.