Las largas vacaciones de 5 días no solo ayudan a muchas familias a descansar y divertirse, sino que también son una oportunidad para que los padres practiquen habilidades para la vida, ayudando a los niños pequeños a tener confianza y avanzar con paso firme en la vida.
Ser independiente, cuidarse a sí mismo
Aprender a ser independiente y saber cuidarse a sí mismo es una de las habilidades importantes que los padres deben enseñar a sus hijos temprano. Los niños pequeños pueden aprender a organizar el trabajo, administrar sus propias pertenencias, así como a preparar los artículos necesarios cuando salen con la familia. Desarrollar la conciencia a partir de pequeñas cosas les ayudará a aprender a resolver sus propios problemas rápidamente.
Hacer las tareas del hogar
Los padres pueden asignar tareas domésticas apropiadas para cada edad de sus hijos. Las tareas pequeñas de los niños, como doblar ropa, mantas y colchones o organizar la mesa de comedor cada vez que terminan de comer, ayudarán a los niños a ser más responsables con la familia, sin depender de los padres o los adultos de la casa.
Comunicación y comportamiento
En cada festividad del Tet, también es una oportunidad para que los niños se reúnan con familiares de ambos lados de la familia o amigos. Esta será una oportunidad para que los padres observen y guíen a sus hijos en la comunicación, el trato con los ancianos o amigos de la misma edad. Aprender a visitar, dar las gracias o disculparse en el momento adecuado... son habilidades necesarias para los niños en la vida futura.
Protegete
Las vacaciones también son un momento para que los padres saquen a sus hijos a jugar y una oportunidad para que los niños aprendan a protegerse. Los padres deben enseñar a sus hijos a recordar los números de teléfono, las comunicaciones con la familia si desafortunadamente se pierden. Especialmente, no sigan arbitrariamente a extraños, sino que sepan buscar ayuda de los guardias de seguridad, la policía y esperar a que los padres y familiares vengan a recogerlos.
Adaptarse a todas las circunstancias
Los niños también necesitan aprender a adaptarse a todas las circunstancias cuando las vacaciones pueden dar lugar a cosas inesperadas. Por ejemplo, cuando llueve mucho, hay que cambiar el horario, olvidar cosas, hay que volver al lugar correcto para buscar... son situaciones que ayudan a los niños a aprender a mantener la calma para proponer soluciones óptimas y lograr una alta eficiencia.