1. Eliminar la mentalidad de "un lado valora y el otro desprecia" y tratar con igualdad
La comparación o el favoritismo, aunque sea involuntario, es la mayor semilla que crea distancia y dolor entre los niños.
Código de conducta unificado: Establezca un conjunto de reglas comunes en la familia sobre recompensas, castigos y responsabilidades. Ya sean hijos en común o separados, cuando cometen errores, deben ser recordados suavemente de la misma manera y cuando lo hacen bien, recibirán elogios similares.
Evitar palabras discriminatorias: Limite al máximo el uso de frases como "hijo de mi hermano", "hijo de mi hermano" o "nuestro hijo" delante de sus hijos. En cambio, llame a sus queridos hijos o llamenlos juntos "hijos" para crear la sensación de cohesión de una familia completa.
2. Respeta las emociones y no forza las emociones.
La relación entre el padrastro y el hijastro necesita tiempo para cultivarse naturalmente, no puede ser forzada ni exigir amor de inmediato.
Escucha pacientemente los miedos de los niños: Los niños pequeños en familias que se vuelven a casar a menudo tienen la psicología de tener miedo de ser abandonados o sentirse "excesivos". Dedica tiempo a conversar en privado, escuchar los pensamientos de tu hijo sin juzgar.
Ser amigos antes de ser padres: En lugar de interpretar el papel de un gerente o enseñar estrictamente desde el principio, comienza con una atención sincera como un gran amigo, compartiendo aficiones con tu hijo, practicando deportes o estudiando.
3. Marido y mujer comparten puntos de vista y siempre se apoyan mutuamente
La unidad y la comprensión entre marido y mujer son la base más sólida para resolver cualquier conflicto relacionado con los hijos.
Intercambio abierto sobre métodos educativos: Los dos cónyuges deben acordar de antemano cómo educar a los hijos, evitando la situación de que una persona castigue pero la otra la defienda. La unidad ayudará a los niños a ser conscientes de la coherencia y el respeto mutuo.
No convertir a los hijos en un "campo de batalla" de disputas: Cuando haya desacuerdos sobre un hijo en común o un hijo separado, discuta en privado entre los dos cónyuges. Absolutamente no discutas ni culpes a los niños delante de ellos.
4. Crear un espacio de conexión y recuerdos comunes para la familia
El afecto familiar se nutre a través de la experiencia práctica y la alegría unida juntos todos los días.
Organizar actividades de conexión: Planificar regularmente picnics, cocinar juntos o jugar juegos de equipo en casa. Estas actividades ayudan a los niños a interactuar fácilmente, eliminar barreras y acercarse más.
Crear un espacio privado equilibrado: Además del tiempo de convivencia común, asegúrate de que cada niño tenga un rincón privado y un tiempo "uno a uno" de calidad con sus padres biológicos para que no se sienta marginado.